Columnistas 11/10/2018 - 12:02 a.m. jueves 11 de octubre de 2018

Nuevos tiempos tras el 50º aniversario del golpe de Estado

‘50 años después, con el Canal ampliado, nos encontramos en el umbral de acontecimientos trascendentales [...]'

Roberto Montañez
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Conmemoramos 50 años del 11 de octubre de 1968, un momento en que un grupo de militares interrumpió el orden constitucional en medio de la crisis política que atravesaba el país. Sin pretender enjuiciamientos críticos de sus protagonistas, fue un acontecimiento que podrá interpretarse desde diversas perspectivas políticas como factores exógenos que experimentaban los países de la región, donde Panamá no podía ser una excepción, dada la influencia de un enclave colonial extranjero que siempre gravitó en la política doméstica.

Es oportuno concitar reflexiones sobre la lucha patriótica y el legado del general Omar Torrijos como compromiso ineludible con las nuevas generaciones, porque los pueblos que olvidan las ejecutorias de sus líderes desconocen sus raíces y están amenazados con perder su identidad. A partir de la Constitución de 1972 se escribe una página histórica del país, con la intervención del Estado en la economía con empresas públicas y mixtas, la nacionalización del monopolio de servicios públicos en manos de la transnacional Compañía Panameña de Fuerza y Luz, funciones que asumieron el IRHE y el Intel. Además de la reforma agraria, la creación del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, el Instituto de Mercadeo Agropecuario, los Asentamientos Campesinos, los proyectos de desarrollo en Bayano, la Corporación Bananera del Pacífico y los ingenios azucareros (Felipillo, Las Cabras y La Victoria), Cítricos de Chiriquí y Cemento Bayano.

En el ámbito educativo se democratizó la enseñanza universitaria, creando ciclos básicos y la masificación de escuelas primarias y secundarias. Mientras que en lo social se aprobó el Código de Trabajo, promoviendo derechos sindicales, creación las Juntas Comunales y Locales, Consejos Provinciales de Coordinación y la Dirección General para el Desarrollo de la Comunidad (Digedecom). Se intensificó el concepto de ‘salud igual para todos' con los centros de salud en todo el país. En lo político la Asamblea Nacional de Representantes de Corregimientos, con participación democrática de líderes de comunidades recónditas del país, reivindicando a sectores indígenas y campesinos. Al mismo tiempo se desarrollaron proyectos de infraestructura con carreteras y caminos de penetración, hidroeléctricas, aeropuertos y complejos deportivos. También se fortaleció la participación de la clase media y sectores populares en el engranaje administrativo del Gobierno.

Una experiencia política con grandes transformaciones en la vida nacional, en particular en el manejo de las relaciones exteriores bajo la estrategia inspirada por el general Omar Torrijos de internacionalizar la lucha por la reivindicación de la soberanía nacional, con el objetivo primordial de descolonizar la Zona del Canal y revertir a la jurisdicción nacional la vía interoceánica contra criterios enfrentados al progreso de la nación. Hoy día, no se puede desconocer la visión del general Omar Torrijos ni el impacto generado con la reversión del Canal y los bienes que integraban la Zona del Canal, calculados en cuarenta mil millones de dólares, al patrimonio nacional para beneficiar a las presentes y futuras generaciones.

De una nación de 1.4 millones de habitantes en 1968, arribamos en el 2018 a 4.3 millones de habitantes, con un pasado de realizaciones patrióticas que templaron como el acero la determinación de una lucha revisionista que cobró renovado vigor tras los trágicos sucesos de enero de 1964, en una estrategia que implicó adoptar decisiones audaces en momentos cruciales, que concitaron un amplio respaldo de la comunidad internacional a una lucha diplomática que fortaleció la capacidad de negociación del país. Importante destacar a los negociadores Aquilino Boyd, Jorge Illueca, Juan Antonio Tack, Rómulo Betancourt, Adolfo Ahumada, Edwin Fábrega, Arístides Royo, entre otros, que llevaron a la culminación de la firma de los Tratados Torrijos - Carter el 7 de septiembre de 1977, que permitieron la plena jurisdicción nacional y la devolución del Canal. Al derogarse el Tratado de 1903, se eliminó la ignominiosa cláusula de perpetuidad que representaba un lastre lesivo a la dignidad nacional, acordándose la conclusión de la presencia militar estadounidense en un término concertado para la reversión del Canal y la extinción del enclave colonial.

50 años después, con el Canal ampliado, nos encontramos en el umbral de acontecimientos trascendentales, es menester seguir fortaleciendo la conciencia crítica de nuestras juventudes. Superados los mitos y miedos infundados se valora la dimensión histórica de la obra del general Omar Torrijos, que cambió el curso histórico de la nación con el rescate de nuestra principal heredad geográfica, bajo la convicción de que era posible edificar un futuro de prosperidad y bienestar inclusivo.

En la antesala de un torneo electoral, precisamos fortalecer el sentimiento de pertenencia en el proyecto de nación. Por tanto, en la definición de nuevos derroteros es necesario rescatar la institucionalidad democrática, renovando la lucha contra la corrupción para restablecer la confianza pública en la administración de justicia, impulsando cambios constitucionales hacia un sistema político más eficiente del cual está urgida la sociedad panameña.

ABOGADO Y ANALISTA INTERNACIONAL.

‘En la antesala de un torneo electoral, precisamos fortalecer el sentimiento de pertenencia en el proyecto de nación'
 
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