Columnistas 06/03/2018 - 12:02 a.m. martes 6 de marzo de 2018

Marxismo, ateísmo, homosexualismo...

Solo nos queda preguntar ¿cómo personas civilizadas han alcanzado ese punto tan bajo en su razonamiento en una era de supuesta iluminación?

Clarence C. King
opinion@laestrella.com.pa

En esta última década, sobre todo durante la última administración estadounidense, he aprendido que la lógica, el sentido común, las evidencias, los argumentos razonados y hechos irrefutables e innegables, no bastan para satisfacer a personas aparentemente inteligentes y de mente cerrada, que han sido motivadas o programadas para tener convicciones y opiniones falsas e inquebrantables, y quienes están dispuestas a alterar su visión del mundo, su fe religiosa y la realidad, para aferrarse tenazmente a razonamientos falseados, aun cuando son enfrentadas con evidencias abrumadoras e incontrovertibles contrarias a su posición, simplemente para evitar renunciar a creencias propagadas por falsos ‘expertos' que han manipulado los hechos y la realidad para llegar a ideas y conclusiones totalmente caprichosas y extrañas que les agradó.

Solo nos queda preguntar ¿cómo personas civilizadas han alcanzado ese punto tan bajo en su razonamiento en una era de supuesta iluminación?

En la sociedad moderna de hoy, el marxismo, liberalismo, progresismo, la ideología de género, el activismo homosexual, el feminismo y el ateísmo, es una guerra contra nuestras funciones comprensivas mentales y el sentido común, que requiere y demanda que ignoremos la realidad, la biología, la antropología, la lógica, la historia, las leyes naturales, la moralidad, etc., y el cual aspira imponer un mundo afeminado, malévolo, irracional, contradictorio y absurdo sobre el resto de nosotros; y no importa cuán insano, incoherente, ridícula o dañina para la sociedad sea su agenda, esos grupos marchan todos al unísono hacia su objetivo común, donde hechos concretos, principios probados y las evidencias son todos irrelevantes para su agenda izquierdista.

Las personas son guiadas como zombis a que no les importe la verdadera naturaleza de las cosas, y para que solo les importe lo que quieren creer y lo que desean que sea verdad.

Quieren que el trastorno transexual sea normal, aunque la biología, la psiquiatría, la ciencia, la naturaleza humana, las leyes naturales, el sentido común, y la lógica, les gritan en sus caras que no lo es, y que es imposible cambiar o alterar nuestro ADN, nuestros cromosomas y nuestra codificación genética, sin importar cuántas cirugías o tratamientos hormonales hemos realizado.

Quieren que la homosexualidad sea normal y un estilo de vida saludable y edificante, a pesar de que Dios, las Sagradas Escrituras, la naturaleza, la experiencia humana, la ciencia médica y el sentido común, dicen que es innatural y perjudicial a la salud. Quieren justificar el homicidio a través del aborto de bebés prenatales, aunque todo apunta hacia un crimen de lesa humanidad.

La negación de cosas tan irrefutables, y la negativa a siquiera considerar el abrumador cuerpo de evidencias y la realidad, apunta a mentes que están completamente atrofiadas, penetradas y torcidas, y a una sociedad donde la tolerancia está reemplazando a la verdad, la lógica y las leyes naturales. Si el homosexualismo, la orientación sexual, el matrimonio entre parejas del mismo sexo y el transexualismo son realmente normales, saludables y morales, entonces Dios y la Biblia están totalmente equivocados, y el cristianismo es una religión falsa para todos aquellos que se atreven a dudar de los mandatos y las palabras de Dios.

Cómo todas estas pretensiones, nociones y creencias falsas han podido existir y persistir realmente en la mente humana, está más allá de mí y debe ser rastreado a factores psicológicos.

Hoy en día, hay un empuje definitivo por parte de medios de comunicación controlados por los grupos marxistas y ateas, por personas liberales y ‘progresistas', etc., para remover la fe, la religión y la moralidad de la vida pública para poder diluir su influencia y descartar las palabras de Dios como la máxima autoridad para la vida y la conducta humana. Esos mismos grupos han sido totalmente empoderados por la última administración estadounidense, y están ahora trabajando a través de una larga lista de organizaciones, tanto nacionales como internacionales, para socavar las sociedades conservadoras tradicionales, la familia tradicional y el cristianismo; y los resultados visibles han sido devastadores para nuestra cultura.

Esos grupos mencionados arriba son maestros del engaño y la confusión, llegando incluso a negar todas las verdades objetivas e innegables y la realidad, incluso negándose a admitir que un niño es un niño y una niña es una niña, al afirmar que ahora podemos elegir nuestro sexo con nuestra mente, y que las diferencias entre hombres y mujeres son simplemente una ‘construcción social', y que los seres humanos, en toda su complejidad y singularidad, simplemente apareció y evolucionó de la nada.

El costo de este asalto a la realidad, al sentido común y la lógica es dramático, y afecta a nuestras sociedades, especialmente a nuestra generación joven, que simplemente se aferran a las nuevas tendencias sociales para integrarse a una sociedad oscurecida.

PLANIFICADOR JUBILADO.

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