Columnistas 09/08/2017 - 12:00 a.m. miércoles 9 de agosto de 2017

El istmeño más ilustre de todos los tiempos

Dicha esencia revolucionaria y transformadora del pensamiento de Justo Arosemena es la que la historia de las ideas políticas en Panamá está por pergeñar.

Antonio Saldaña
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Hoy, se cumple el bicentenario del ‘Padre de la nacionalidad panameña', Dr. Justo Arosemena, quien fue además, teórico y fundador de la ciencia de la ‘Factología', ciencia social que hoy conocemos como Sociología y así nos los hizo saber con su monumental —lamentablemente poco conocida— obra: ‘Apuntamientos para la introducción de las ciencias morales y políticas' (1840).

También es autor de Examen de la franca comunicación entre los dos océanos por el istmo de Panamá (1846) y Estudios constitucionales (1878). Además de los libros citados, Arosemena redactó el Código de Comercio de Colombia y escribió, entre otras obras, Principios de moral política, Estado Federal de Panamá, Código Moral y El matrimonio ante la ley. Desde luego su obra teórica más conocida es ‘El Estado Federal de Panamá', en donde sustenta los tres fundamentos de esa necesidad, desde el punto de vista geográfico, histórico y jurídico. Uno de sus aportes políticos más relevantes fue la aprobación por parte del Congreso de su proyecto de Estado Federal de Panamá (1855), en donde resumió a cabalidad las aspiraciones del grupo hegemónico istmeño; es decir, de la burguesía comercial transitista y además logró romper, aunque por un corto período, con la forma de administración pública centralista bogotana que limitaba el actuar autónomo del Gobierno del Istmo.

Poco se conoce, en el medio no académico, que Arosemena fue enviado en exilio al Perú a causa de su irreductible pensamiento político autonomista, así como por su ‘positivismo liberal'. Ha sido insuficiente la difusión en nuestro país de que Arosemena formó parte indiscutible de la pléyade de pensadores forjadores del ‘evangelio americano' o ‘catecismo político'. Tales como el ‘Catecismo Político de la Federación Mexicana' (1831) de José María Luis Mora; el ‘Catecismo Político y Moral' de José Victorino Lastarria (1817-1888) y el ‘Catecismo Republicano' de Alberto Sales, en Brasil (1885) que expresan similar pensamiento republicano y democrático que la indicada en su obra ‘Principios de Moral Política redactados en un catecismo' (1842-1849). Aquí Arosemena ‘intenta sentar las bases de una moral política, hondamente impregnada de republicanismo y liberalismo' (Soler, R. 1968).

Pero no es sino a través de sus ‘Apuntamientos para la Introducción a las ciencias Morales y Políticas', ‘que intentó realizar la no acometida tarea teórica y gnoseológica, siendo esta la más importante que en Hispanoamérica se escribió con este fin. En líneas generales, la ética y filosofía de Arosemena se inscriben en un mecanicismo del método, agnosticismo radical, cientificismo y moral experimental'. Tal pensamiento lo cataloga dentro de la corriente del positivismo autóctono latinoamericano.

De manera que Arosemena fue un teórico del ‘realismo social', cuyo objetivo fue el conocimiento certero y eficaz de la realidad hispanoamericana. En el Istmo, ‘como otros miembros de su generación en Hispanoamérica, forjó los instrumentos conceptuales adecuados para liquidar, históricamente, las pertinaces supervivencias de las ideologías coloniales y feudales. La filosofía positivista, expresada en su obra, se corresponde con la versión de la filosofía política del liberalismo'.

En síntesis, además de ‘Padre de la nacionalidad', el Dr. Justo Arosemena es el teórico por excelencia de la ciencia de la factología, ciencia de los hechos morales y políticos, antecedente de la sociología moderna y, además, forjador del liberalismo revolucionario. Dicha esencia revolucionaria y transformadora del pensamiento de Justo Arosemena es la que la historia de las ideas políticas en Panamá está por pergeñar.

ABOGADO Y ANALISTA POLÍTICO.

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