Columnistas 13/12/2010 - 12:00 a.m. lunes 13 de diciembre de 2010

Rol histórico de la mujer panameña

En otras oportunidades me he referido al rol histórico de la mujer panameña. Hoy más que nunca es oportuno el momento, porque las corrie...

Redacción Digital La Estrella
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En otras oportunidades me he referido al rol histórico de la mujer panameña. Hoy más que nunca es oportuno el momento, porque las corrientes sociales la llevan al centro universal de nuestro país, dadas sus ejecutorias y más que ello, al empeño de superación que tienen; basta ingresar a los claustros universitarios para ver el porcentaje inmensamente grande de la mujer universitaria.

La mujer panameña, ejemplo de sabiduría y abnegación, ha dejado en la vera del camino ejemplos que perdurarán en el tiempo por su sabiduría, en donde la culminación de su apostolado maternal ha hecho posible gracias a sus enseñanzas, la presencia de hombres y mujeres de valía, que están rindiendo frutos en nuestro terruño.

Dicho lo anterior, veremos que de aquella única faena del quehacer hogareño en donde sembró para la eternidad, para cosechar, ayer, hoy y mañana, surgiendo la presencia de mujeres ubérrimas como lo fueron: Rufina Alfaro con su extraordinario primer grito en la Villa de Los Santos; como encontramos a Gumersinda Páez, en la tribuna parlamentaria, en la época de oro de nuestro hemiciclo legislativo; doña Clara González de Behringer, que culmina su vida con la creación del Tribunal de Menores; qué decir de la educadora Sara Sotillo, que vuelca su inteligencia y su valor en los movimientos magisteriales, sin que lo fuera menos en materia educacional, —antes de la masificación y destrucción de la educación—; de Enriqueta Morales Bermúdez, cuya vida al servicio de la Cruz Roja de Panamá, por más de tres décadas, dio brillo en la época de oro a dicha institución; de María Olimpia de Obaldía, nuestra alondra chiricana, que pobló con hermosísimas poesías el universo panameño; de Edda Miranda Morales de Vega, creadora de Granja de Menores en Carriquí, quien dio también parte de su vida al Tribunal de Menores en forma eximia.

En las letras panameñas existe todo una pléyade en la literatura, mencionaré tan solo a la Dra. Rosa Britton, cuyas novelas han hecho historia y es baluarte en las ciencias médicas, y tantas otras que escapan a mi mente y que son gloria inmensa de nuestra patria istmeña.

El mundo se desarrolla en un ambiente difícil, en el campo económico, social y político, pero allí viene una oleada de mujeres que brillarán con luz propia en el firmamento de nuestro bello istmo y saldrán a la saga con una nueva visión y misión para enrumbar a Panamá por caminos del orden y progreso.

En el campo político, se ha dicho, que detrás de cada hombre está una mujer, yo me atrevería a decir que por delante de cada hombre está una madre.

Bastaría recordar aquel pasaje de Jesús en las bodas de Caná, cuando después de haberle dicho a su Madre: ‘mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros?’, su Madre le dijo a los sirvientes, ‘hagan lo que Él les dice’, pero se hizo lo que María sugirió, los cántaros rebosaron en vino. Así son las cosas.

*EMPRESARIO.

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