Columnistas 10/01/2018 - 12:03 a.m. miércoles 10 de enero de 2018

Qué hacer para disminuir la criminalidad

Mientras más delincuentes fuesen encarcelados, habría menos criminales en las calles

  /

Mireya Lasso
opinion@laestrella.com.pa

El FBI de Estados Unidos divulgó recientemente cifras que demuestran la disminución de asesinatos y crímenes violentos en ese país en los últimos 20 años, registrándose un índice nacional de cinco asesinatos por 100 000 habitantes en 2016, reporte complementado con investigaciones de centros de estudios que tratan de concluir sobre factores que causan esa disminución. Tema complicado, porque lo que parecería ser soluciones lógicas no corresponde a datos empíricos recogidos por esos mismos centros.

Un estudio analizó la relación entre crecimiento económico y disminución del número de asesinatos. En 1990 hubo un notable crecimiento económico acompañado por una significativa disminución del desempleo; sin embargo, los datos recabados indicaron una leve relación entre ambos fenómenos.

Igualmente se consideró el aumento de ingresos lícitos de los individuos como manera de desincentivar la rebusca de ingresos ilegales. Pero ante el hecho comprobado de que ni durante la Gran Depresión de 1929 ni cuando en 2009 el desempleo llegó al 10 % y cayó el ingreso familiar, se registraron aumentos de asesinatos y crímenes graves.

Tampoco el alcohol probó ser causa. El consumo de cerveza, bebida de mayor consumo por norteamericanos, no mostró conexión con asesinatos o robos, aunque sí con asaltos y violaciones.

Cárceles y política de fuerte represión. Mientras más delincuentes fuesen encarcelados, habría menos criminales en las calles. Sin embargo, la Academia Nacional de Ciencias concluyó que esa política, igual que largas condenas, no ejercen efecto disuasivo; muchos expresidiarios tienden a delinquir nuevamente.

Políticas de ‘ventanas rotas' y ‘detener y registrar'. El alcalde Rudy Giuliani las implantó para reprender la comisión de delitos menores antes de que progresaran a graves, y cachear a sospechosos. El crimen continuó disminuyendo cuando esas políticas fueron vedadas por los tribunales.

Legalización de abortos. La teoría de que hijos no indeseados crecerían en ambientes que conducirán a la delincuencia, entonces los abortos permitidos evitarían nacimientos de esos criminales en potencia. La cantidad de 800 000 ilegales se repitió luego de la legalización de abortos.

El plomo en la gasolina es otro factor que, se adujo, afecta el crecimiento intelectual. En 1990 se quiso atribuir la reducción de crímenes a la remoción de plomo tóxico en gasolina.

En Panamá, según datos del SNEIC del Ministerio de Seguridad hace ocho años, los delitos contra la vida y la integridad personal aumentaron en el período 1991-2010, de 1943 casos a 5726. Un aumento de 0.8 % a 1.6 % por 100 000 habitantes en ese período. Chile ha reportado una tasa de 3.5; en Argentina, 7; en Uruguay, 6; en México, 12 en 2006. Aunque las cifras y el período pueden no ser comparables con los datos del FBI, nos dan una idea de tendencias. Quedan preguntas: ¿desigualdad económica y crimen? ¿Gentrificación afecta índice de criminalidad? ¿Antidepresivos, teléfonos celulares? ¿Más armas? ¿Cambio climático?

La solución no es sencilla. Se señala que sociólogos, economistas y políticos desarrollan sus distintas teorías, pero no hay consenso. En todos los países, y Panamá no escapa, todos clamamos por la ejecución de políticas y medidas eficaces que ayuden a brindarnos un nivel de seguridad personal que nos permita, con razonable certeza, salir de nuestros hogares, transitar por nuestras calles, atender nuestros comercios, despachar en nuestras oficinas y, con un nivel aceptable de tranquilidad, sentir que no seremos asaltados o resultar víctimas inocentes de una balacera que haya ocurrido estando en el lugar equivocado en un momento inoportuno.

Como dictaminó un experto internacional: ‘No hay soluciones mágicas, es un trabajo que requiere de ministerios, individuos, educación temprana, actividades socioemocionales de control, infraestructura urbana, capital social de los barrios y las tradicionales actividades policiales'.

EXDIPUTADA

comments powered by Disqus