Columnistas 10/01/2017 - 12:00 a.m. martes 10 de enero de 2017

La Estrella sigue alumbrando

Es evidente que la sociedad panameña espera de su Gobierno, en este caso, un papel más transparente, de mayor beligerancia y defensa

Julio Bermúdez Valdés
opinion@laestrella.com.pa

Este jueves 5 de enero, en horas de la tarde, cuando la angustia era una constante en muchos panameños que veíamos cómo comenzaba a extinguirse nuestro rotativo insignia, La Estrella de Panamá , junto al tabloide El Siglo , llegó el anuncio esperado: la OFAC, de Estados Unidos, prolongaba por seis meses más las operaciones de ambos diarios.

¿Alegría? Sí, porque no era fácil admitir que un diario de 167 años de existencia dejara de serlo; que cientos de trabajadores perdieran sus plazas de empleo y que la libertad de expresión, que tiene en esos impresos, plataformas que día a día moldean equilibradamente la opinión pública, fuera cercenada por un caso extraño, donde son públicas las sanciones, pero nadie muestra las evidencias en que se sustentan.

Claro que la gran familia de periodistas, anunciantes y colaboradores de La Estrella de Panamá teníamos muchas razones para sentirnos felices y satisfechos de que se abriera un nuevo espacio que permitiera mantener a esos rotativos en la actividad cotidiana del país. Pero igualmente preocupados.

Esta vez, no fue el señor embajador de EE.UU. John Feeley quien hizo el anuncio, fue la misión diplomática mediante una nota pública, en lo que puede interpretarse como una manifestación institucional que, aunque no pierde ese incómodo matiz injerencista, pareció propiciar otro escenario menos agresivo que el recibido el cinco de mayo del año pasado.

A propósito, casi a medio día circuló en las redes un tuit de la primera dama de la República, Lorena Castillo, en el que muestra su asombro porque alguna gente se haga la inocente de pensar que no hay pruebas en el caso que nos ocupa.

No hay tal inocencia, el problema estriba en por qué no han sido mostradas. O no existen o se están utilizando como un mecanismo de presión para que el Grupo Waked venda los periódicos a precios irrisorios.

Sería lamentable que la Presidencia de la República tuviera conocimiento de la verdadera razón de esta situación y no la comunicara. Ese día, jueves 5, cuando el presidente de GESE , Eduardo Quirós, informó sobre la llamada que el presidente Juan Carlos Varela le hiciera para expresar su preocupación por las plazas de trabajo, un abucheo unánime fue la respuesta.

Como sea, una cosa ha quedado clara: ha sido amplia la solidaridad de la sociedad panameña con los periódicos de GESE , y de cierta manera la prolongación de la licencia lleva consigo la presión hecha por los panameños. Se logró la sobrevivencia de dos diarios, el respeto a una opinión nacional, pero el drama sigue latente. Ciertamente, La Estrella sigue alumbrando, pero... ¿por cuánto tiempo? Es evidente que la sociedad panameña espera de su Gobierno, en este caso, un papel más transparente, de mayor beligerancia y defensa.

PERIODISTA

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