Columnistas 12/06/2018 - 12:01 a.m. martes 12 de junio de 2018

¿Estará por estallar nuestro volcán?

No me refiero al volcán Barú, el cual deseo permanezca tranquilo e imponente como siempre.

Guillermo A. Cochez
opinion@laestrella.com.pa

No me refiero al volcán Barú, el cual deseo permanezca tranquilo e imponente como siempre. Estamos en presencia de una explosión política tan grande que podría hacer trisas lo construido desde la caída de la dictadura en 1989. Me refiero a la guerra abierta entablada entre el contralor Humbert y la Asamblea Nacional por el descubrimiento de inexplicables anomalías en los nombramientos y contratos hechos a favor de todos, sin excepción, los diputados. Ahora se agrega el regreso de Ricardo Martinelli, cuya presencia en Panamá anuncia echarle más leña al fuego.

Lo que la Contraloría ha descubierto en el manejo de las planillas legislativas es de temer. Si bien se sabía que lo que allí se hacía apestaba, nunca pensamos que el hedor que finalmente salió a relucir fuera de tal magnitud que habría que pedir, tal como varios pedimos, que a los actuales diputados se les deba prohibir aspirar a la reelección, unos por acción y otros por omisión, Es inaceptable, cuatro años después, decir ‘yo no sabía lo que hacían los otros' y ‘yo no era el que tenía nombrado mis familiares'. Hay que investigar a todos los diputados y a aquellos beneficiados con cheques ficticios, botellas y a los bancos y comercios que se prestaron para estos robos a mano armada de recursos públicos. Se debe procesar a todo el que se enriqueció ilícitamente con fondos del Estado.

Al igual que la mayoría, repudio el accionar delictivo de los diputados, sin olvidar que, estimulado por un Gobierno, como el anterior de Martinelli, que se hizo el de la vista gorda con tal de tener de su lado a los ‘honorables padres de la Patria'. Hasta que no le aprobaron las dos magistradas que pretendían imponer en la Corte Suprema de Justicia. Irónicamente, esa negativa ha servido para destapar todo lo que estamos viendo. Como dice el refrán chino, las crisis producen oportunidades. Entre más hondo nuestra clase política llegué, más profunda podrá ser la regeneración que logremos para el país.

He estado en la lucha por descubrir lo que pasaba en la Asamblea desde que, en julio de 2016, salió a relucir la utilización de recursos de este Órgano del Estado para favorecer a un candidato a secretario general del PRD. En aquella ocasión, al solicitarle una auditoría a la Contraloría, la respuesta fue, ‘la haremos en su oportunidad' y no pasó nada. Mi segunda petición al ente fiscalizador ocurrió el 15 de julio de ese año. Allí le pedí al contralor investigará en la Asamblea:

1. Las planillas de trabajadores eventuales. 2. La lista de los contratos por servicios profesionales. 3. Los contratos de arrendamiento de automóviles y de helicópteros. 4. Las ONG utilizadas por diputados para obtener fondos de la Asamblea, y 5. Contratos de obras o servicios profesionales otorgados a vinculados con diputados. Nunca recibí respuesta de esto.

El contralor tiene todo el derecho a investigar a la Asamblea, ya que allí se manejan fondos públicos; es su obligación constitucional. El que no lo haya hecho antes, como se lo pedimos varios, no significa que no tiene derecho para hacerlo ahora. No soy de los que cree que el contralor está haciendo esto con fines políticos y que es un ‘servil' del presidente. Ello sería irrespetuoso y atentaría contra la honra de quien debe tener como misión salvaguardar los tesoros públicos. Prefiero pensar que todo es una coincidencia en el tiempo y en el espacio.

Cuando alguien me preguntó cómo salirnos de toda esta porquería en el próximo Gobierno, respondí: ‘Con un presidente que dé el ejemplo, para que se pueda filtrar al resto de su Gobierno. Que contagie con una mística de trabajo, honestidad y transparencia a sus colaboradores. Que, si encuentra alguna oveja negra en su camino, no titubee en separarla del rebaño, aun cuando sea su pariente o copartidario'. De los candidatos que suenan con posibilidades: Nito Cortizo, Ernesto Pérez Balladares, Rómulo Roux o José I. Blandón, ¿quién ustedes piensan que podrá liderar ese esfuerzo renovador e innovador en 2019? ¿Podremos escoger alguno de ellos con la suficiente decisión y coraje para hacerlo? No podemos equivocarnos nuevamente.

ABOGADO, POLÍTICO Y DIPLOMÁTICO.

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