Columnistas 16/07/2018 - 12:00 a.m. lunes 16 de julio de 2018

Energía eléctrica: aumentos y mejoras

La generación consiste en la transformación de energía a partir de fuentes primarias (mecánica, geotérmica, solar, fósil, etcétera) a energía eléctrica

Arnovio Lozano
opinion@laestrella.com.pa

Galia Pérez Mayta
opinion@laestrella.com.pa

En días pasados se anunció ajuste tarifario, al alza, a partir de julio 2018, en cumplimiento de las regulaciones vigentes. Dicho aumento sería absorbido por un 25% de los consumidores cuyo gasto es superior a los 300 kwh. El anunció ocasionó el disgusto de la población pues estando incluido el sector productivo un efecto cascada trasladaría el aumento a todos.

¿Cómo pueden controlarse estos aumentos? Es necesario considerar que para disponer de energía eléctrica deben seguirse tres procesos: generación, transmisión y distribución.

La generación consiste en la transformación de energía a partir de fuentes primarias (mecánica, geotérmica, solar, fósil, etcétera) a energía eléctrica. En nuestro país la fuente primaria es la energía hidráulica, concentrada en regiones alejadas de los centros de mayor consumo.

La transmisión es el proceso de tomar la energía eléctrica desde los centros de obtención y transportarla a subestaciones, trabajo realizado por ETESA.

La distribución es el reparto a los consumidores desde la subestación.

Como es de esperar, el costo de energía eléctrica considera estos tres procesos. Un aumento puede relacionarse con la necesidad de compra de fuentes primarias (combustible fósil), de condiciones insuficientes o inversiones en nuevas estructuras de transmisión o de gastos operacionales y de mantenimiento.

La factura al consumidor incluye su consumo eléctrico a mes reciente (distribución), pero los costos de generación y transmisión se pagan a plazos mayores, por ejemplo, el pliego tarifario se actualizará este año y tendría validez hasta 2021. Para su establecimiento se considerarían los gastos e inversiones del período anterior.

Una entrada tardía de la tercera línea de transmisión eléctrica es responsable de que no hayan podido utilizarse en toda su potencialidad las formas de energía más barata que poseemos, obtenidas en el occidente del país.

No hay falta de planificación energética ni poco uso de energías renovables: hay un plan de proyecciones en energía hasta 2050 elaborado por la Secretaría Nacional de Energía. La producción va bien. Por falta de adherencia estricta a criterios técnicos en la asignación presupuestaria no es hasta octubre de 2017 que comienza a operar la tercera línea. Sus beneficios en capacidad y facturación se apreciarán a futuro.

Debemos trabajar en evitar que haya regiones sobrepobladas y otras desérticas para contribuir a que la demanda se supla de manera racional. Es necesario que haya una eficaz campaña de ahorro energético en todo sector y nivel. Apostar por incentivos en el uso local de fuentes renovables y, sobre todo, es imperativo que con criterio profesional y técnico se revisen las leyes relacionadas para que la Empresa de Transmisión Eléctrica, la Autoridad de los Servicios Públicos y la Secretaría General de Energía puedan cumplir sus funciones de manera eficaz y que nos enorgullezcan como la Autoridad del Canal de Panamá. De esta manera, no solo disminuirá el disgusto ciudadano sino con él la pérdida de la imagen de los profesionales del sector en nuestro país.

LOS AUTORES SON PROFESIONALES DE LA FÍSICA

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