Columnistas 15/11/2017 - 12:01 a.m. miércoles 15 de noviembre de 2017

Conciencia y nacionalidad panameña

‘Cuando se escucha a los muchachos que en el recreo [...] llevan a la conversación los temas académicos, entonces se intuye que las clases han calado [...]'

Modesto A. Tuñón F.
opinion@laestrella.com.pa

Los estudios secundarios están llenos de contenido que cada profesor imparte según su entusiasmo, preparación y compromiso. Cuando se escucha a los muchachos que en el recreo, en la cafetería, en los pasillos y sitios específicos del colegio, llevan a la conversación los temas académicos, entonces se intuye que las clases han calado y que constituirán recuerdos futuros que se guardarán o se asumirán en la conciencia.

Algo así evocaban las experiencias en el aula con Ricaurte Soler, quien en el Instituto Nacional brindaba los cursos de historia desde el primer piso del edificio de Rectoría, en un salón de la esquina. Tranquilo, callado, con su voz grave y que apenas se percibía, explicaba sobre la historia de los pueblos de Latinoamérica, su formación en el contexto de las grandes disciplinas políticas internacionales.

No fui su alumno en dicho plantel, me relacioné con él por asuntos del Cine Club, pero escuchaba a los condiscípulos que sí tomaron sus materias. En la Universidad de Panamá, afortunadamente seguí su asignatura cuando ya había leído varios de sus libros y podía discutir al nivel de su rigor discursivo. No era fácil de estudiar porque tenía una profundidad en su convicción y pensamiento.

Este catedrático tenía un libro titulado Pensamiento panameño y concepción de la nacionalidad durante el siglo XIX, que había sido su tesis de grado para obtener el título universitario en historia. Leí esa obra que cambió totalmente mi idea sobre la historia nacional y sobre la relación entre el istmo y la metrópoli colombiana durante el periodo que analiza su autor.

Uno de los primeros mitos que él deshace es la idea de que la intervención de los Estados Unidos de América fue el factor determinante de la separación de Panamá en 1903. Si se analiza en forma aislada, puede llegarse a esa conclusión; pero al seguir la ruta utilizada por Soler, se aprecia la situación en su contexto sociopolítico e histórico y se comprende la dimensión de las figuras involucradas.

La formación de los estados nacionales en el continente estuvo muy vinculada al inicio del capitalismo y las fuerzas determinantes. En las nacientes repúblicas se crearon las condiciones para que los nuevos países se adaptaran desde el colonialismo hacia una nueva relación cuyo núcleo era la constitución de un mercado y el flujo de productos hacia las economías liberales nacientes.

En el contexto panameño, conforme se desarrollaba esta idea en Colombia, surgieron propuestas como las de Mariano y Justo Arosemena que propugnaron por el establecimiento de un estado independiente de la capital Bogotá con una fisonomía específica y la perspectiva de nación con intereses comunes. El Estado Federal, es la expresión de esta concepción y que fue impulsada por don Justo.

La amplia obra de Soler explora estos detalles; además, sus investigaciones brindan el amplio panorama de esta relación y se explica tanto íntima como extensamente el alcance de su idea de la formación de la nacionalidad istmeña, divorciada de los intereses colombianos y las luchas tanto legales como militares que sustentaron este esfuerzo nacional.

Hay entonces la concreción de una conciencia de los aspectos comunes que definen la nacionalidad. Este espíritu se forja en una sucesión de hechos que son lo específico en un escenario de la realidad histórico social y cuyas consecuencias crean las particularidades en que se mueve la situación panameña que generan las condiciones para la gesta de separación en 1903 y que crean la república.

Es un proceso similar en la formación de las especificidades nacionales de Latinoamérica. Este enfoque fue el principal aporte del enjundioso trabajo del incansable maestro, así como su visión del significado de la obra de Justo Arosemena. Ambos, deben ser recordados y guardados para la posteridad.

PERIODISTA Y DOCENTE UNIVERSITARIO.

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