Entre Líneas 22/09/2018 - 12:00 a.m. sábado 22 de septiembre de 2018

Caramelo envenenado

Mantenerlos de forma permanente, logra el objetivo contrario.

Redacción La Estrella de Panamá
periodistas@laestrella.com.pa

Los subsidios se justifican hasta que cumplan su misión. Mantenerlos de forma permanente, logra el objetivo contrario. En lugar de ayudar a la persona, lo que logra es volverla parasitaria. En ese sentido, los subsidios tienen una misión definida en el tiempo y hay que irlos eliminando paulatinamente. Pero también hay subsidios, como el eléctrico, que es un ‘caramelo envenenado', porque no se subsidia realmente a los supuestos beneficiarios (los clientes), se está subsidiando a los que venden la energía. Panamá tiene una energía eléctrica cara y el subsidio (dinero de los propios contribuyentes) le ayuda a los contribuyentes a aliviar el costo de tarifa, pero lo que debiera hacer el Ente Regulador de los Servicios Públicos es que las empresas eléctricas sean realmente competitivas y vendan energía a precios razonables. Si hay energía a precios competitivos, no habría necesidad de subsidiar las tarifas de los clientes. Es deber del Ente Regulador de los Servicios Públicos, fomentar una cultura de competencia real, porque la sociedad ya no cree en los cantos de sirenas y cada día se ve más indignada con las estafas a las que se le somete. Igual pasa con los astronómicos precios de los medicamentos, donde las autoridades son permisivas con los abusos en los precios. Y la sociedad cada día empieza a reclamar, porque las autoridades se hacen de la vista gorda y dejan que alguien se llene los bolsillos, a costa del sacrificio de la gente. ¡No jueguen con la inteligencia de los pueblos!

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