Columnistas 06/05/2017 - 12:03 a.m. sábado 6 de mayo de 2017

La cadena de frío y su importancia

Se reconoce en el tema de productos biológicos, específicamente vacunas, como ‘Cadena de frío', al ‘conjunto de elementos y procedimientos necesar...

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Bolívar González
opinion@laestrella.com.pa

Se reconoce en el tema de productos biológicos, específicamente vacunas, como ‘Cadena de frío', al ‘conjunto de elementos y procedimientos necesarios para el manejo, conservación, almacenamiento y distribución de productos dentro del rango de temperaturas apropiadas que garantiza su calidad desde su salida del laboratorio fabricante hasta su administración al paciente'.

Existen dos elementos muy importantes o fundamentales en la cadena de frío, como son:

El recurso humano refiriéndose desde luego, a las personas que de forma directa o indirecta manejan o manipulan, transportan, distribuyen, administran o supervisan que los productos se mantengan en las condiciones adecuadas de temperatura, higiene e integridad.

Otro elemento importante es el recurso técnico, refiriéndose desde luego, al desequilibrio térmico entre contenedor térmico o nevera, de su interior con los elementos a transportar o almacenar (vacunas) y el medio ambiente.

En general, los productos biológicos, necesitan de cadena de frío estricta. Este es el caso de las vacunas, tanto para los seres humanos como para los animales.

Generalmente, las temperaturas requeridas para las vacunas son entre 2 °C y 8 °C. Este requerimiento se debe a que el aumento o disminución de las temperaturas respecto al rango establecido, afecta directamente cinco aspectos importantes, como son: la Actividad, Solubilidad, Potencia, Vida Útil y las posibles Reacciones Adversas; muchas veces desconocidas.

El Minsa y los laboratorios productores de vacunas, inspeccionan cada cierto tiempo, los recintos refrigerados o cuartos fríos de empresas que se dedican a la distribución y comercialización de productos biológicos, es decir que estos son validados y supervisados por las autoridades de salud.

Las normas para mantener estos cuartos fríos van desde las plantas eléctricas auxiliares, diferentes tipos de alarmas, que debe mantener la empresa para garantizar las temperaturas; hasta los termos y termómetros portátiles, que se utilizan para el despacho a médicos y hospitales. Los termómetros permiten mediante un software especial; demostrar en un momento dado toda la trayectoria de temperaturas durante cualquier entrega a un cliente.

A los usuarios, médicos y hospitales, se les recomienda mantener las vacunas en neveras que pueden ser de tipo doméstico o comercial; no deben utilizarse neveras muy pequeñas, porque se dificulta mantener las temperaturas exigidas.

Estas neveras NO deben ser utilizadas para almacenar alimentos o bebidas, deben ser exclusivas para almacenar productos biológicos; de puertas horizontales, utilizar termómetros cuyo bulbo se coloque dentro y la lectura pueda tomarse fuera de la nevera, para evitar abrir la puerta en lo posible.

Es recomendable, si no se cuenta con un generador, adicional para mantener la temperatura en caso de corte de suministro eléctrico adecuado, introducir botellas con agua en la nevera o bolsas de hielo en el congelador; con el propósito de que, en casos de corte de energía, pueda mantenerse la temperatura entre 2° y 8°, por el tiempo que dure el corte de energía eléctrica.

Es muy importante colocar un tomacorrientes exclusivo para la nevera que contenga vacunas y colocar un letrero al lado que diga ‘NO desenchufar', para evitar desconexiones accidentales. Debe establecerse una rutina de revisión de la nevera, por lo menos dos veces al día y llevar un control escrito de las temperaturas.

En casos de corte de energía sin tomar las precauciones o de daños del equipo, se debe contactar de inmediato al distribuidor o fabricante, quienes podrán validar, luego de una serie de análisis y preguntas, si las vacunas pueden utilizarse o desecharse.

Las condiciones de ‘Cadena de Frío ‘para el manejo de vacunas para animales, es muy similar al de vacunas para humanos. El éxito de un programa de vacunación animal, radica en almacenar las vacunas en lugares apropiados e higiénicos; de lo contrario dejarían de ser efectivas sin cumplir su función.

Cualquier productor que pretenda hacer las cosas bien en cuanto a la salud de sus animales, no solo debe vacunar contra toda enfermedad para la cual existan vacunas, sino que debe tomar las elementales reglas de higiene a la hora de vacunarlos. Por ejemplo: no utilizar la misma aguja para recargar su jeringa, sino mantenerla solo para ese uso en el envase ‘multidosis' y utilizar agujas desechables individuales, para cada animal; de esa forma se evita la posible transmisión de enfermedades.

La práctica de llevar vacunas en neveras con hielo donde se lleva comida y bebidas para los peones, debe ser abolida definitivamente.

ESCRITOR, FOLCLORISTA Y COMPOSITOR.

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