Columnistas 12/01/2019 - 12:00 a.m. sábado 12 de enero de 2019

Boquete es Panamá

El 2018 es de grandes satisfacciones, viajé dos veces a Jaqué y al final del año visito Boquete.

Ricardo Arturo Ríos Torres
opinion@laestrella.com.pa

El 2018 es de grandes satisfacciones, viajé dos veces a Jaqué y al final del año visito Boquete.

Jaqué, en Darién, me enamoró por el paisaje maravilloso es la conjunción del mar, la montaña y el río. Jaqué tiene una posición geográfica estratégica, es la entrada de Sur América a Panamá.

Boquete me recibe del 28 de diciembre de 2018 al 2 de enero de 2019. Boquete es Panamá, el café geisha lo hace hoy, otro ícono del país canalero. Boquete se moderniza cada día por el empuje de una comunidad laboriosa, con iniciativas y el talento emprendedor de sus habitantes. De David a Boquete hay una vía de cuatro carriles. La urbe es cosmopolita con ciudadanos de diferentes latitudes, hay restaurantes y negocios de alemanes, italianos, argentinos, estadounidenses y otras nacionalidades. El volcán Barú, imponente por la majestuosidad, es el centinela protector de un paraíso adornado por un jardín de flores bellísimas y una nutrida arboleda de cipreses y quince variedades de eucaliptos que aromatizan al singular poblado.

La Capilla de la Natividad, recién inaugurada en esos días, me impresionó mucho. Lelín Pérez de Altieri es el alma de este nuevo polo turístico del país. Lelín Pérez, en recuerdo de los abuelos y padres que siempre reunieron a los suyos en torno al nacimiento del niño Jesús, decide edificar a la entrada de Boquete un conjunto monumental con 18 imágenes de esa historia que impacta a la humanidad.

Belén es representado de acuerdo a la época, las figuras se mueven con música de fondo y una voz modulada explica cada detalle, el juego de luces es espectacular, una pantalla simultáneamente resalta el cuadro bíblico. El retablo es semicircular y en un plano aparte está el Niño Dios. Vaticino que la Capilla de la Natividad atraerá a miles de turistas y devotos cristianos de todo el mundo. Un homenaje de Boquete a la visita del papa Francisco a Panamá.

La Biblioteca de Boquete, la promueve y financia, en su mayor parte, una fundación de la familia Peterson; otras entidades y amigos de Boquete también dan su aporte, todos interesados en crear nuevos incentivos culturales en Chiriquí. El edificio es de un diseño moderno y funcional. Como bibliotecario, me encantan sus instalaciones, el plan de actividades hace de la Biblioteca, una plataforma cultural de la región. Me invitan a la Feria del Libro que ellos organizan en abril, le obsequié La calle del espanto y La épica de la soberanía. El día de mi llegada, el embajador de China daba una conferencia.

Tuve la alegría de conocer a la familia Peterson en un almuerzo el 31 de diciembre. La familia es sencilla, el hogar es cómodo y sin lujos. Price, el patriarca de clan, es un hombre perceptivo, atento e interesado en escuchar todo lo relativo a la épica de la soberanía. Susana, su esposa, es el eje del núcleo familiar, tienen más de cincuenta años de vivir en Boquete. Raquel, nacida en Suecia, es la única hija, es la ejecutiva de ventas de la empresa Finca la Esmeralda. La percibí como una mujer de carácter, de mirada incisiva, de decisiones puntuales. Daniel, es boqueteño y casado con una lugareña. Por su persistencia y constancia, descubre la fórmula mágica del café geisha panameño, el cual es una exquisitez a nivel mundial. Erik, el hijo mayor, nace en Costa Rica, no lo conocí por estar en una conferencia internacional cafetera.

El café geisha es originario de Etiopía, se produce en muchos países, son muchas las variedades, pero Boquete hace la diferencia, a las faldas del volcán Barú, con tierra negra rica en nutrientes, a una altura de 1500 metros, con un microclima inédito, favorece que las cerezas se desarrollen durante el verano con temperaturas adecuadas. El producto panameño se caracteriza por la acidez cítrica y sabores frutales de papaya, melocotón, un toque de piña, el cuerpo es suave, con fragancia a miel y jazmín, agregado a un sabor dulce.

Los productores boqueteños tienen una experiencia acumulada con perseverancia, investigación permanente y una actitud de empresarios que vencen todas las adversidades. Ellos son el arquetipo de un esfuerzo colectivo combinado con el talento personal de los Peterson, los Lamastus y otros apasionados productores del mágico Boquete.

Benjamín Dianous y su esposa Irma son otros de los personajes de las tierras altas chiricanas que tuve el placer de conocer, me impactaron por su carácter jovial, don de gentes y chispa creativa.

Boquete es un oasis en el clima tropical panameño. Boquete es Panamá.

HISTORIADOR, ESCRITOR Y DOCENTE.

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