Mundo 17/04/2019 - 2:10 p.m. miércoles 17 de abril de 2019

EEUU permitirá demandar a compañías extranjeras con inversiones en Cuba

La medida de Washington supone un notable endurecimiento del bloqueo económico que mantiene Washington contra la isla

Este cambio de política abrirá la puerta a demandas en Estados Unidos contra 
empresas de todo el mundo que invirtan en Cuba. / EFE
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Este cambio de política abrirá la puerta a demandas en Estados Unidos contra empresas de todo el mundo que invirtan en Cuba.

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El Gobierno de Estados Unidos anunció este martes la activación de los Títulos III y IV de la ley Helms-Burton aprobados en 1996 y que permiten presentar reclamaciones judiciales en tribunales estadounidenses contra empresas extranjeras que mantengan  negocios con propiedades expropiadas por la Revolución cubana.

La medida fue anunciada por el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, siendo la primera vez en la historia que la Casa Blanca habilita este sección de la la ley  y que todos los presidentes anteriores habían suspendido desde que fuera aprobada en 1996.

"La Administración de (Donald) Trump no suspenderá más el título III (de la ley Helms-Burton), una decisión que entrará en vigor el 2 de mayo", dijo Pompeo en una rueda de prensa de acuerdo a reportes de Efe.

Este cambio de política abrirá la puerta a procesos en EE.UU. contra empresas de todo el mundo, entre ellas cadenas hoteleras españolas como Meliá, Barceló o Iberostar;  así como la compañía canadiense Sherritt, dedicada al sector minero y una de las principales inversionistas extranjeras en la isla.

En concreto, la aplicación del Título III permitirá a los estadounidenses, incluidos los cubanos nacionalizados, demandar ante cortes de EEUU a las compañías que supuestamente se benefician de propiedades en Cuba que eran suyas o de su familia antes de la Revolución cubana.

Entretanto, la aplicación del Título IV restringirá la entrada a EE.UU. de quienes hayan confiscado propiedades de estadounidenses en Cuba o que hayan comerciado con dichas propiedades.

Pompeo justificó la decisión, señalando a Cuba de supuestamente “socavar la seguridad de la región” por respaldar al Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, también sometido a presiones políticas y sanciones de Washington.

Por su parte, el Gobierno cubano calificó la decisión como una violación de las normas internacionales y una agresión a la soberanía de Cuba, asegurando que esta “fracasará”.

“Rechazo enérgicamente anuncio del Sec. de Estado Pompeo de activación del Título III de la Ley Helms-Burton. Es un ataque al Derecho Internacional y a la soberanía de #Cuba y de terceros Estados. Agresiva escalada de #EEUU contra #Cuba fracasará. Como en Girón, venceremos”, afirmó desde su cuenta de Twitter el canciller cubano, Bruno Rodríguez.

TENSIONES CON EUROPA

Esa decisión promete inflamar las tensiones con la Unión Europea (UE), cuya alta representante para la Política Exterior, Federica Mogherini, advirtió este mes en una carta a Pompeo de que el bloque podría demandar a EEUU ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) si Washington implementaba esa medida.

La UE ya demandó a EE.UU. ante la OMC hace dos décadas, cuando se aprobó la ley Helms-Burton, pero suspendió ese procedimiento una vez que la Casa Blanca accedió a congelar esos capítulos del texto.

Al respecto, la secretaria de Estado adjunta de EE.UU. para Latinoamérica, Kimberly Breier, avisó que ninguna compañía, ya sea estadounidense o europea, estará exenta de la nueva política hacia Cuba y, por tanto, podrán ser demandas ante cortes estadounidenses si están usando propiedades nacionalizadas.

La UE y Canadá confirmaron hoy que trabajarán juntos para "proteger los intereses de sus compañías en el contexto de la OMC y mediante el veto a la implementación o reconocimiento de juicios extranjeros basados en el título III", según un comunicado de Mogherini y la ministra de Exteriores canadiense, Chrysta Freeland.

Las compañías europeas demandadas tendrán derecho a llevar ante un tribunal de Europa a la filial europea de la empresa estadounidense, y exigirle compensación por el coste del litigio en EE.UU., advirtió Mogherini.

La medida supone, además, un notable recrudecimiento del bloqueo económico y comercial impuesto por Washington a Cuba desde 1960, al sembrar incertidumbre para las empresas interesadas en comerciar o invertir en la isla.

 

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