Mundo 31/10/2017 - 11:55 a.m. martes 31 de octubre de 2017

Battisti: 'No volvería a participar en la lucha armada porque fue un desastre'

El exmiembro del grupo Proletarios Armados por el Comunismo (PAC) interrumpe los trabajos de su nuevo libro para hablar sobre su extradición

Fotografía fechada el 30 de octubre de 2017, que muestra al exactivista italiano de izquierdas Cesare Battisti, condenado en Italia por cuatro asesinatos, durante una entrevista con Efe en la ciudad de Cananeia, a 300 kilómetros de Sao Paulo (Brasil). / Fernando Bizerra Jr. | EFE
Fernando Bizerra Jr. | EFE

Fotografía fechada el 30 de octubre de 2017, que muestra al exactivista italiano de izquierdas Cesare Battisti, condenado en Italia por cuatro asesinatos, durante una entrevista con Efe en la ciudad de Cananeia, a 300 kilómetros de Sao Paulo (Brasil).

EFE

A unos 300 kilómetros de Sao Paulo, en una casa empapelada con láminas de Karl Marx, Picasso y Salvador Dalí, el exactivista italiano de izquierdas Cesare Battisti, condenado en Italia por cuatro asesinatos, admitió en Brasil que "no volvería a participar en la lucha armada" porque "fue un desastre".

Battisti, exmiembro del grupo Proletarios Armados por el Comunismo (PAC), un brazo de las Brigadas Rojas, interrumpe los trabajos de su nuevo libro -inspirado en Cananeia, la ciudad en la que vive desde principios de año- para hablar sobre su extradición y el riesgo que supondría volver a Italia.

"Correría peligro de vida en Italia. Esa fue la razón principal por la que el expresidente Lula firmó el decreto", afirma Battisti en una entrevista concedida a Efe.

Battisti, condenado a cadena perpetua por cuatro asesinatos cometidos hace unos 40 años, se refiere al decreto suscrito por el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva el último día de su mandato, en 2010, y a través del cual negó su extradición a Italia, lo que causó tensiones políticas entre ambos países.

Desde Cananeia, donde vive en una casa prestada por un amigo, el italiano, de 62 años, espera ahora una nueva decisión de la Suprema Corte sobre su extradición, aunque se muestra confiado sobre el veredicto.

Seguidor acérrimo del Corinthians, como desvela una bandera y un recorte del exfutbolista Sócrates en la pared del salón, Battisti dice estar "tranquilo" sobre la decisión del Supremo y considera que no es posible "realizar una extradición de forma legal" porque, a su juicio, el plazo para revocar el decreto promulgado por Lula acabó hace dos años.

Battisti niega haber cometido los asesinatos por los que fue condenado y reconoce el error que supuso la lucha armada, pero precisa que no quiere "criticar ni hacer de juez" de miles de personas que optaron por ese camino.

"No debería haber entrado en la provocación armada de tomar las armas. Es fácil arrepentirse o criticar a posteriori, pero en ese momento parecía obvio", sostiene el italiano, quien tiene un hijo de cuatro años fruto de una relación con una brasileña.

Battisti asegura que en su juventud cayó en "una armadilla" y afirma que hoy en día optaría por la vía política para "luchar por la justicia social" si los tribunales no se lo hubiesen prohibido.

Es difícil, explica, "tener 20 años y ver amigos asesinados por la policía y tú estar sin hacer nada. Es fácil entrar en la provocación. Hablo de provocación porque muchas veces fue hecho a propósito justamente para combatir un movimiento cultural. La única forma de acabar con él era entrando en la lucha armada. Y caímos en esa armadilla".

Su batalla cuarenta años después está centrada en evitar su extradición a Italia, una decisión por la que se inclina el Gobierno del presidente Michel Temer y que volvió a ganar peso tras su detención en la frontera de Bolivia por supuesta evasión de divisas.

Battisti asegura que su detención en la frontera boliviana a primeros de octubre fue un "intento de secuestro", pues, según explica, las autoridades habían accionado un avión para mandarle de vuelta a Italia sin pasar por la justicia.

"Creo que estaba siendo seguido por la Policía Federal. Yo no me había dado cuenta de nada, no estaba con paranoia, pero después de Corumbá me di cuenta de que estaban encima de mí organizando un secuestro desde mayo. No se puede hablar de otros términos cuando se quiere ejecutar algo sin pasar por la justicia", agrega.

A pesar de la encrucijada judicial, Battisti admite que "le gusta su vida" y "se siente brasileño": "No sé nada da Italia. Acabé de interesarme por ella cuando salí. Tal vez fue una especie de protección instintiva, para olvidar".

Mientras se define su futuro, el italiano continúa con la construcción de una nueva casa en Cananeia. Él cree que pasará el resto de sus días allí.

Por: Alba Santandreu

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