Cine 20/02/2017 - 12:05 a.m. lunes 20 de febrero de 2017

Las ojeras más bellas de Hollywood

El puertorriqueño Benicio del Toro llega al medio siglo como una figura permanente de la interpretación

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EFE
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En la vida siempre hay que tener sentido del humor. Dicen que los que más se ríen duran más. Y también que los animales que nos hacen reír son más inteligentes'. Estas palabras del actor Benicio del Toro nacido en San Germán, al suroeste del archipiélago de Puerto Rico, al diario español El Mundo , parece haber sido una de las veredas que más ha transitado y transita el artista.

Un hombre que, con su medio siglo, y con la sangre mezclada americana y con ancestros europeos, se ha convertido en uno de los actores de carácter de mayor peso de Hollywood y todo un ejemplo para los latinos que quieren triunfar en la meca del cine.

Benicio comparte el honor de pertenecer al selecto grupo de puertorriqueños que han conseguido un premio Óscar de Hollywood, en su caso como actor de reparto en 2000 por su intervención en Traffic , lo mismo que José Ferrer, que consiguió en 1950 el Óscar como mejor actor por Cyrano de Bergerac ; y Rita Moreno que lo obtuvo como mejor actriz de reparto, en 1961, por West Side Story .

Sus trofeos y reconocimientos son muy numerosos, lo mismo que la multiplicidad de personajes que ha tenido que representar en su carrera, con las ojeras como factor distintivo de un hombre muy atractivo que, además de enorme actor por su profesionalidad, lo es por altura, pues mide 1.88 metros y está considerado como una gran persona.

Entre los múltiples homenajes que han reconocido su valía, del Toro tiene especial aprecio al que le dio la Universidad Interamericana de Puerto Rico, quien le otorgó un grado honorífico ‘por su aporte a la historia del cine y por la representación del puertorriqueño en las artes'.

‘Ahora soy oficialmente un monstruo anaranjado, un tigre (de la Universidad Interamericana)', comentó el actor tras mostrar su ‘orgullo' por ese reconocimiento.

Benicio es un actor que ha dado vida al narcotraficante colombiano Pablo Escobar, el ‘Che' Guevara, al ladrón Frankie ‘cuatro dedos', a varios detectives, a un hombre lobo y también a un ‘sospechoso habitual', entre otras grandes transformaciones para la gran pantalla, aportando siempre matices de gran valía para los directores que contaron con él.

LA INTERPRETACIÓN, POR LAS VENAS

Aconsejado por su padre inició después los estudios de Comercio en la Universidad de California, en San Diego, pero le empezó a nacer el gusanillo de la interpretación y abandonó esa especialidad para estudiar en Los Ángeles, contando con Stella Adler y Arthur Mendoza como profesores, acudiendo también al Square Theatre School, de Nueva York, sin informar a su familia.

A finales de la década de los años ochenta apareció en varias series televisivas, como ‘Miami Vice', donde rodó varios capítulos, y en ‘Drug Wars: The Camarena Story', que hacía una intervención como un pequeño capo de las drogas.

Aunque uno de los rasgos de su personalidad es la timidez, siempre ha pretendido con sus trabajos sacar al actor latino del encasillamiento que durante décadas se le aplicó en Hollwywood y comentaba a Efe en una entrevista en Madrid:.

‘Me gusta correr riesgos en mi trabajo. Elijo los papeles en función del libreto, no exclusivamente del personaje que debo interpretar'.

En el cine su aparición estelar fue con el filme The Usual Suspects (1995), con el que consiguió el premio ‘Independent Spirit' al mejor actor de reparto. Después vendrían trabajos como Basquiat (1996), de Julian Schnabel; The funeral (1996), de la mano de Abel Ferrara; The Fan (1996), de Tony Scott, y el mencionado Fear and Loathing in Las Vegas (1998), dirigido por Terry Gilliam.

Pero fue 2000 su gran año triunfal en el que, merced a su papel de policía mexicano en Traffic , cuando le concedieron casi una veintena de premios. Entre ellos el Óscar, el Globo de Oro y el premio del Sindicato de Actores de Estados Unidos.

En cuanto a su vida personal es un apasionado de la pintura al óleo, así como del baloncesto, que lo practicó en su juventud y en el tema de mujeres ha tenido varios romances, entre ellas la actriz y directora greco-italiana Valeria Golino, desde 1988 hasta 1992; también mantuvo una relación con la actriz inglesa Claire Forlani; con la intérprete y cantante francesa Chiara Mastroianni; o con la actriz y modelo canadiense Sara Foster.

Hombre realista y humilde, confesaba en una entrevista en la capital de España al respecto de su crecimiento como actor tras el Óscar:

‘Me gusta seguir creciendo. Siempre estoy aprendiendo. En lo que a mí respecta siento que no he llegado a ninguna parte. Me gustaría hacer papeles completamente diferentes, como por ejemplo una película romántica en la que, en la escena final, me quede con la chica'… .

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