Cultura 12/11/2017 - 12:05 a.m. domingo 12 de noviembre de 2017

Subasta de arte panameño clásico

Las obras de artistas nacidos entre 1849 y 1930 serán subastadas por la Fundación Arte Panamá con el fin de revalorizar este patrimonio cultural

Teatro Colón en Buenos Aires, de Jean Baptiste Jeannine

Teatro Colón en Buenos Aires, de Jean Baptiste Jeannine

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Daniel M. Alarco
dmolina@laestrella.com.pa

Las pinturas de grandes maestros de la plástica panameña, nacidos entre 1849 y 1930, se despiden de sus coleccionistas para reintroducirse al mercado del arte, a través de una subasta que se llevará a cabo en el Hall del American Trade Hotel el próximo miércoles 15 de noviembre.

De acuerdo con una de las organizadoras, Arlene Lachman, se trata de un evento ‘histórico y sin precedentes'. ‘Es la primera vez que se subastan obras históricas, que corresponden a los pioneros del arte en Panamá', dice.

‘La idea de esta subasta es hacer un traspaso generacional de bienes culturales que nos identifican como panameños y nos dan sentido de pertenencia',

ARLENE LACHMAN

FUNDACIÓN ARTE PANAMÁ

La subasta, que contará con 62 obras de 34 artistas, nace del proyecto de documentación de historia del arte que adelanta la fundación Arte Panamá, que dirige Lachaman junto a la curadora Nancy Calvo.

‘Es una oportunidad única. Solo por el placer de verlas juntas y (recibir) el catálogo que hemos hecho y servirá como referencia histórica, vale la pena asistir', añade la también exgalerista.

ARTE CLÁSICO PARA UN PÚBLICO JOVEN

Lachman define esta subasta como una oportunidad única para que nuevos coleccionistas adquieran estas obras, ya que se tendrán a un valor especial, muy por debajo del estimado actual.

‘La idea es hacer un traspaso generacional de bienes culturales que nos identifican como panameños, nos crean un sentido de pertenencia por nuestra cultura nacional', dice la también promotora cultural, quien gestiona cada año festivales de música barroca.

Las obras, continúa la directora de la fundación Arte Panamá, pertenecían a coleccionistas que en su momento pudieron visualizar el valor histórico que iban a tener en el futuro.

Entre ellos, además, están los familiares de los propios artistas pioneros. La subasta representa una ocasión magnífica para traspasar estos bien culturales, sobre todo para aquellos coleccionistas que no tienen a quién heredárselas.

OBRAS EN PRO DE LA HISTORIA DEL ARTE

Para sorpresa de las organizadoras de esta subasta, las pinturas las encontraron en excelentes condiciones.

‘A estas obras se les ha dado mantenimiento a lo largo de los años y han estado en ambientes donde ni el sol ni la humedad las deterioraron', afirma Lachman.

Algunos cuadros, detalla, se han vuelto a enmarcar y la fundación Arte Panamá sirve como un enlace con profesionales que han estudiado restauración y conservadurismo de piezas, para guiar a los nuevos coleccionistas.

Otro objetivo de la subasta, revela Lachman, es recaudar fondos para dos proyectos de investigación y difusión del arte, promovidos por la fundación que dirige junto a Nancy Calvo.

Uno de ellos consiste en aprovechar que todas las obras de maestro de la plástica han sido fotografiadas para imprimirlas en banners de vinil y montar exhibiciones itinerantes en varios puntos del país.

Para este primer proyecto, se están apoyando en bancos, como la Caja de Ahorros y Banco Nacional, y parques y bibliotecas públicas. Además, la fundación busca aliarse con galerías y museos de la capital.

‘La meta es seguir divulgando las obras, darlas a conocer al pueblo panameño y que sirva como un elemento educativo', dice Lachman.

Finalmente, el otro proyecto es un concurso dirigido a cineastas que podrán aplicar a un capital semilla para desarrollar un proyecto fílmico documental o de ficción ambientado con la vida y obra de estos maestros de la plástica panameña.

LA VERSATILIDAD DEL TALENTO DE TOMÁS CABAL BARROS

Fue sacerdote en la iglesia parroquial de Dolega (Chiriquí). Filósofo y poeta. Fabricó hasta vinos e importó revistas de España, México y Sudamérica. El investigador de arte José Morales Vásquez describió en 2010 que la vida de Cabal (Valladolid, 1897) está compuesta por diferentes etapas, incluyendo el clero. Pero su mayor aporte al país son sus pinturas.

Y la religión tiene una presencia marcada en sus obras. En su obra, describe un texto curatorial de Arlene Lachman Galería, el pintor afincado en Chiriquí busca captar cómo la fuerza del espíritu santo está reflejada en la creación cotidiana de nuestra naturaleza, el campo, los árboles, las montañas, la profunidad del mar.

Cada pieza posee elementos que nos remiten al impresionismo, continúa la experta en el artículo ‘Tomás Cabal, la fuerza de la creación' (2016).

Tras culminar estudios de arte en la Academia San Fernando, en España, Cabal se trasladó a Chile por un corto tiempo y luego se instaló en Panamá —en la provincia chiricana—, donde destaca como uno de los grandes maestros del arte y donde murió en 1966, añade Morales Vásquez.

En ese mismo artículo, titulado ‘Conociendo a Tomás Cabal', el autor expone las facetas menos conocidas del pintor. Durante su etapa en el sacerdocio, él fundó una sala de lectura y promovió, a través de su imprenta, publicaciones varias, entre las que sobresalen sus obras poéticas.

La versatilidad se observa también en su talento artístico: no se encerró en el óleo, sino que exploró técnicas como las acuarelas, tintas y grabados. Asimismo, especial mención reciben sus jarrones de flores, sus ilustraciones de poemas sobre madera de concha de jobo y sus miniaturas al óleo.

Con el pasar del tiempo, dejaría el sacerdocio para casarse con Doña Beatriz Miranda, comenta Arlene Lachman. Mientras que, su obra, ha sido homenajeada varias veces luego de su muerte, y ahora vuelve al mercado a través de la subasta de Arte Panamá.

EL GALARDONADO ARTE DE DESIDERIO SÁNCHEZ

Un nombre ineludible cuando se habla de los maestros de la plástica panameña es el de Desiderio Sánchez. Nacido en la provincia de Bocas del Toro en 1929, este pintor fue premiado por la Bienal de Brasil a sus 30 años.

Una reseña de la Galería Tamarindo indica que las obras del pintor son, desde los inicios de su carrera, lienzos de grandes dimensiones con figuras enormes, en los que se inmortaliza la historia de los pueblos de Panamá y la región.

Aquella publicación señala también la participación de las pinturas de Sánchez en eventos como la bienal de París.

Tras cursar estudios superiores en Costa Rica, Guatemala y México —donde estudió medicina—, las piezas de este maestro han recorrido gran parte del territorio de la región.

Su estadía en el extranjero fue crucial porque empezó a acercarse con los maestros de la plástica, especialmente la mexicana, donde entabló amistad con Rufino Tamayo.

‘Yo digo que hago una pintura figurativa, con un mensaje. No puedo sustraerme de que mi pintura diga algo de mi entorno, de mi gente, de la política que está sucediendo. Siempre lo trastoco y un cuadro mío debe ser mirado y remirado porque escondo muchas cosas. No me gusta el comportamiento que tienen muchos pintores de hace rlas cosas de una manera abierta. Creo que el arte tiene más profundidad que esto', dijo el propio Sánchez, en entrevista a Tamarindo.

ARTE

UNA FUNDACIÓN DOCUMENTA LA HISTORIA EN EL ISTMO

La fundación Arte Panamá, dirigida por las gestoras culturales Nancy Calvo y Arlene Lachman, nace de la necesidad de documentar la historia del arte panameño, en sus distintos soportes y con la colaboración de críticos e investigadores. Actualmente, la organización persigue la alianza con las galerías y museos, para reintroducir al mercado las obras de los maestros de la plástica istmeña y darles visibilidad ante un creciente público joven ávido de arte, cultura e identidad.

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