Cultura 04/05/2014 - 12:00 a.m. domingo 4 de mayo de 2014

Rediseño del ambiente laboral

La forma de decorar la oficina, el modo de planificar los horarios y descansos, la manera en que interactuemos con clientes y compañeros

Rediseño del ambiente laboral

Fernando Revuelta
frevuelta@cwpanama.net

El carácter rutinario del trabajo, con sus prolongadas jornadas laborales, pueden convertirlo, a largo plazo, en una actividad pesada y tediosa, es necesario poner de nuestra parte para evitar el aburrimiento.

Lo primero que debemos procurar es que nuestra propia oficina -o cubículo si lo compartimos con otras personas- sea confortable. Si tenemos la opción de diseñar el espacio a nuestro gusto, tomaremos como elementos básicos la ubicación de la entrada y la fuente de luz. El escritorio debería estar orientado para permitirnos tener vista directa a la puerta, no de espaldas.

La iluminación dentro de lo posible debería ser natural, complementada puntualmente con luz artificial, buscando que la iluminación nos llegue de modo lateral por ambos lados. Por este motivo no pondremos el escritorio ni de frente ni de espaldas a las ventanas.

Se debe buscar una temperatura ambiente agradable, sin pecar de poner los aires acondicionados excesivamente fríos como suele ser costumbre. La corriente de aire nunca debería pegarnos de manera directa. Para la pintura de las paredes se debe descartar colores negativos o estresantes como el negro o rojo. Los tonos azules, cremas y blancos generan una sensación de calidez y amplitud en el entorno.

ELECCIÓN DEL MOBILIARIO

Al igual que nuestra cama, en la que pasamos muchas horas, la silla y el escritorio deberían estar individualizados a nuestra altura y peso. Es fundamental que la silla pueda ser ajustable en altura, y que siempre quede espacio suficiente debajo de la mesa para que nuestras piernas estén en una posición cómoda y relajada.

La silla debe tener respaldo, garantizando así el apoyo para nuestra espalda, a la que debemos evitar arquear hacia adelante. Si por algún motivo no llegamos a ciertos elementos como el teclado o el teléfono, deberemos acercarlos a nosotros y no viceversa. Los pies deben de mantenerse apoyados y no en tensión, al igual que los hombros. No ayuda nada tener nuestra mesa de trabajo poblada de objetos, siendo preferible dejar solo aquellos de uso frecuente.

Todos los demás documentos e implementos los tendremos fuera de la vista en cajones y gavetas. Los archivadores verticales tienen gran capacidad de almacenamiento y son muy prácticos para tener organizados expedientes y documentos. Es bueno permitir que el empleado pueda personalizar su sitio de trabajo con algún objeto personal, como fotografías, una planta, u otros elementos que le inspiren. También incentivar a que ellos sean los que elijan los cuadros, esculturas, o elementos de decoración que adornen las zonas de uso común.

ALMUERZO Y OCIO

Toda empresa debería contar con un área de descanso, provista de accesorios básicos como nevera, cafetera, dispensador de agua, microondas y mobiliario básico, el cual para ahorrar espacio pudiera ser plegable. Es muy recomendable que los trabajadores puedan hacer pausas periódicas para movilizarse de su puesto de trabajo, desentumecer los músculos y relajarse.

Tanto si trabajamos por nuestra cuenta o como parte de una organización, es fundamental cuidar los momentos dedicados a nuestra alimentación. Esos espacios de tiempo deberían ser en exclusiva para reponer fuerzas y desconectar del trabajo, por lo que no es recomendable comer cualquier cosa para saciar temporalmente el hambre mientras seguimos por ejemplo pegados a la computadora adelantando tareas pendientes.

Aunque pueda haber una cierta flexibilidad dependiendo de la actividad en la que estemos involucrados, en lo posible hay que mantener una rutina. Es indispensable programar nuestro tiempo de almuerzo en un horario regular.

Las dos opciones más frecuentes en la actualidad son la de acudir a algún restaurante cercano al trabajo, o preparar uno mismo su comida y llevarla a la oficina, ya que lamentablemente los horarios corridos no permiten la posibilidad de llegar al domicilio.

La comida que podamos comprar en un local por lo general siempre será menos saludable que la que podamos preparar nosotros mismos, y en muchos casos más cara. Si somos organizados dispondremos de tiempo suficiente para preparar nuestra lonchera cada mañana. Adicionalmente existen múltiples recetas que mantienen el sabor y textura de los alimentos durante horas.

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