Cultura 21/03/2018 - 12:01 a.m. miércoles 21 de marzo de 2018

‘Qué manías las tuyas...'

La obra teatral ‘Toc Toc' aborda el tema de los trastornos obsesivo compulsivos. Se presenta en el Teatro La Estación hasta el 22 de abril

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Esther M. Arjona
earjona@laestrella.com.pa

¿Qué escenas pudiésemos encontrar en la sala de espera del consultorio de un psiquiatra? Según el dramaturgo Laurent Baffie, una muy colorida y cómica, sobre todo cuando seis pacientes que sufren de trastorno obsesivo compulsivo coinciden y el médico no aparece.

Manías, pues, las tenemos todos, pero algo hace que estas gobiernen la vida de algunas personas, convirtiéndose en un trastorno patológico, algunos pacientes se obsesionan con la limpieza, otros con el orden, la verificación e incluso la contabilización.

Pensaría usted que aquella sala de espera podría parecer un circo, aunque, quién sabe, la comunicación y la interacción de estos pacientes entre sí puede resultar tanto o más efectiva que la consulta con el especialista.

‘La manifestación de esas manías nos recuerda que somos humanos y susceptibles de crear fortalezas que nos ayudan a autosobrevivir',

EDWIN CEDEÑO

DIRECTOR DE ‘TOC TOC'

‘Toc toc' ha sido exitosa en Francia, España y Argentina. En Panamá, es la cuarta vez que esta comedia se presenta en escena. Actúan Paulette Thomas, Juanxo Villaverde, Odette Versalles, Carlos Caballero, Ana Alejandra Carrizo, Arturo Wong Sagel y Stella Lauri; dirige Edwin Cedeño.

‘Nos tocó estudiar mucho y reunirnos con psicólogos especialistas para poder entender un poco sobre los trastornos obsesivo compulsivos', comenta el director de la obra, sobre el proceso de puesta en escena.

‘La manifestación de esas manías nos recuerda que somos humanos y susceptibles de crear fortalezas que nos ayudan a autosobrevivir', añade Cedeño. Todos tenemos ciertas manías u obsesiones, podemos escapar de ellas si no han llegado a evolucionar hasta llegar a convertirse en un ‘toc' (trastorno obsesivo compulsivo).

Y así como cada quien puede llegar a tener una manía muy particular, cada caso es diferente, por lo que la solución no viene en un frasco de jarabe. Para el dramaturgo, parte del problema es ‘la negación de que algo nos pasa', ya que vemos estas conductas como rasgos de nuestra personalidad. Pero ellas pueden llegar al punto de hacer que ni siquiera nosotros mismos nos soportemos. ‘Como sociedad es un tema complejo, y es que como individuo es igual o más complejo aún, pues la variedad de posibilidades es muy alta', asegura.

INDIVIDUALIDAD VS. COLECTIVIDAD

Aunque Cedeño no está muy seguro de que las obsesiones resulten de una absoluta introspección, según la obra estas se tornan compulsivas por diversas razones y su posible cura podría radicar en ‘no pensar en nuestros propios problemas, sino entender que los demás también padecen de situaciones similares', propone.

‘La posible cura que ofrece el autor se desarrolla a partir del sufrimiento de aquellos que padecen un toc y el subsecuente aislamiento que esto conlleva. La obra propone no aislarse y compartir con otros que tengan el mismo problema. Es un principio de autoayuda', agrega Cedeño.

Y es que aunque cada individuo tenga procesos diferentes, ‘la ficción teatral nos permite navegar en las aguas de lo posible', dice el director, para quien ‘el primer paso para resolver nuestros problemas como individuos es lograr el entendimiento de la sociedad en cuanto a que todos los seres humanos tenemos problemas', afirma.

Parte del aislamiento al cual se somete un afectado se debe al miedo a la burla social. Entonces, no es extraño pensar que la terapia colectiva es beneficiosa. ‘Sentarse y compartir sobre esos miedos definitivamente ayuda', apunta.

Es la cuarta vez que ‘Toc toc' se presenta en Panamá. Para Cedeño, esto se debe a que la obra está muy bien escrita y los personaje, muy bien definidos. ‘El autor se aprovecha de situaciones conocidas por todos como un juego de monopolio, para que salgan esas abruptas personalidades', explica.

El director ha trabajado el montaje sobre la base del postmodernismo y el humor negro donde el público en vez de identificarse con los personajes, se asombra y se sorprende de lo que ve en escena o igual se ríe de la desgracia ajena. Pero no descarta que alguien se identifique de alguna manera con algún toc.

La obra, considera Cedeño, ‘nos invita a conocernos mejor a nosotros mismos y aceptar esas condiciones que nos hacen únicos como individuos. El mundo es sumamente diverso y esas diversidad nos abre un enorme abanico de miles de posibilidades llenas de diferencias y al mismo tiempo, de similitudes'.

Pero no debemos esperar una solución para todo. ‘Cada uno de nosotros tiene su propio esquema de pensamiento y de allí surgen las opciones o posibilidades. Esquemas cerrados ahogan las soluciones, mientras que esquemas más abiertos permiten un mayor rango de salidas, aunque no sean las que estamos buscando', concluye.

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