Cultura 15/04/2018 - 12:03 a.m. domingo 15 de abril de 2018

Juntos!!: Japón y Panamá

El objetivo del programa de cooperación entre Japón y América Latina es promover las formas culturales, sociales, históricas y económicas de este país con conocimientos y recursos

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Rolando Rodríguez De León
periodistas@laestrella.com.pa

Una de las políticas del actual gobierno japonés es fortalecer las relaciones de cooperación y amistad con América Latina y El Caribe. Como respuesta el Ministerio de Asuntos Exteriores (Gaimu-shoo MOFA, por sus siglas en inglés) elaboró el programa ¡Juntos! en el año 2016 para desarrollar lazos de amistad con América, los países del sureste asiático y Europa. Los objetivos de ¡Juntos! son: promover las formas culturales, sociales, históricas y económicas del Japón; con el fin de ser fuente de ayuda en conocimientos y recursos y dar a conocer los atractivos turísticos del país. Para ello, invitan grupos de diversos países a visitarlos de forma que estos se conviertan en sus portavoces. La tercera edición del programa ¡Juntos! se celebró del 10 al 21 de marzo de 2018 y contó con 28 representantes de Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, República Dominicana y Cuba. Por Panamá fuimos tres representantes. La Embajada del Japón en Panamá me honró invitándome e informándome que era la primera vez que un catedrático universitario era delegado en dicho evento. Los lineamientos para la escogencia de los asistentes dados por el MOFA son algo restrictivos en cuanto a edad y cargo o posición de los candidatos, pero en conversaciones con delegados de varios países se hizo evidente que son las Embajadas las que toman la decisión final, así, hubo casos en que se abrían concursos entre estudiantes del idioma japonés, otros en que se entregaban invitaciones a las cancillerías, a relacionistas públicos de radio, prensa o televisión, a ministerios específicos según el tema a tratar o concursos públicos donde la Embajada decidía quiénes tenían los méritos. Hubo un caso especial que vale la pena mencionar, y es que en 2018 se cumplen ciento veinte años de relaciones entre Japón y Cuba, por lo que la mayor parte de su comitiva fue de la Comunidad Nikkei (cubanos descendientes de japoneses en la isla), lo que desde nuestro punto de vista fue una decisión acertada. La invitación incluye todos los gastos. Las prefecturas que se visitan son la de Tokyo, Hiroshima y Kyoto, donde se visitaron templos, museos y sitios turísticos. Una actividad fundamental es en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores en Tokyo, pues se efectúan sesiones en temas como cooperación, relaciones internacionales y diplomacia para el desarme nuclear, entre otras.

Las entidades no gubernamentales Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y la Organización de Comercio Exterior de Japón (Jetro) presentaron temas relacionados con su forma de trabajar como aliados del gobierno. Vale destacar la reunión protocolar con el viceministro Parlamentario para Asuntos Exteriores, Mitsunari Okamoto, y la recepción organizada por el director General de Asuntos de América Latina y el Caribe del MOFA, en la que participaron los embajadores y cónsules de los países invitados.

El itinerario del programa es bastante rígido y los tiempos son seguidos al pie de la letra. Se espera la asistencia puntual por parte de los participantes y los retrasos causan consternación en los anfitriones, ese es el primer choque cultural, la hora latina vs. la hora japonesa.

Como bien dijese uno de los anfitriones, ‘en Japón sabemos a qué hora iniciamos, no a qué hora terminamos'. En una cultura de tener consideración con los demás, la impuntualidad es una falta de respeto, independientemente de si es una cita personal o profesional.

Las giras comienzan en la mañana después del desayuno; el almuerzo se hace en algún restaurante; sin embargo, en dos ocasiones por lo distante de los desplazamientos fueron bento (porción de comida empaquetada). Las visitas continúan durante la tarde, se cena entre las seis o siete de la noche y, dependiendo del restaurante, se puede estar de regreso en el hotel entre ocho y media o nueve.

Las comidas son el punto neurálgico. En el manual que se entrega se especifica que ‘si no cree que pueda adaptarse a una cultura culinaria que puede ser completamente diferente a la suya, se recomienda traer bocadillos de su país'.

Japón es un país cosmopolita y la globalización ha hecho que ciertas franquicias pululen como hongos. Para los eventos existe un código de etiqueta en la vestimenta, mientras que la mayor parte del tiempo se acepta la ropa casual.

PROGRAMA JUNTOS!!

Cooperación y amistad con países de América Latina

Su tercera edición se celebró del 10 al 21 de abril

Participaron representantes de Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, República Dominicana, Cuba y Panamá

Al finalizar los diez días, la sensación es la de haber estado un mes en Japón, con el respectivo agotamiento físico. En nuestro caso, el añadido de las miles de fotografías hechas y las salidas nocturnas fuera del horario obligado aumentaron en cansancio. A pesar de esto, estoy profundamente agradecido con el programa ¡Juntos! He visto lugares que amigos que han visitado Japón pasaron de largo por el simple hecho de no saber que estaban allí; además, el compañerismo generado entre los guías, los hermanos latinoamericanos y del Caribe perdurará por siempre como un grato recuerdo y estoy seguro de que muchas de esas amistades se mantendrán, a pesar de la distancia.

Rolando José Rodríguez De León es doctor en Comunicación Audiovisual y Publicidad, por la Universidad Complutense de Madrid.

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