Cultura 06/03/2018 - 8:13 a.m. martes 6 de marzo de 2018

Gabriel García Márquez, una pluma de Latinoamérica para el mundo

Jamás imaginó convertirse en una de las piezas más relevantes de la literatura universal, con una carrera que comenzó en la década de los 60

Supo ligarse al quehacer periodístico colaborando con diarios como El Espectador, El Universal y El Heraldo hasta publicar su primera novela, La Hojarasca, en 1955, seguida de Los Funerales de la Mamá Grande y El Coronel no tiene quien le escriba en 1961, además de su máxima obra Cien Años de Soledad, en 1967 y El Amor en Tiempos de Cólera en 1985. / Redes sociales
Redes sociales

Supo ligarse al quehacer periodístico colaborando con diarios como El Espectador, El Universal y El Heraldo hasta publicar su primera novela, La Hojarasca, en 1955, seguida de Los Funerales de la Mamá Grande y El Coronel no tiene quien le escriba en 1961, además de su máxima obra Cien Años de Soledad, en 1967 y El Amor en Tiempos de Cólera en 1985.

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Yandira Núñez Naveda
yandira.nunez@laestrella.com.pa

Como ganador del Premio Nobel de Literatura en 1982 y símbolo del realismo mágico en la narrativa hispana, la obra de Gabriel García Márquez supo tallarse muy bien en las memorias de las nuevas generaciones.

El novelista nació un 6 de marzo en el municipio de Aracataca, Colombia. Jamás imaginó convertirse en una de las piezas más relevantes de la literatura universal, con una increíble proyección que iniciaría en la década de los 60.

De su pluma surgió la obra maestra "Cien Años de Soledad", catalogada en el IV Congreso Internacional de la Lengua Española como una de las obras más importantes de la lengua castellana después de "Don Quijote de la Mancha".

Aunque durante su juventud inició estudios de derecho en la Universidad Nacional de Colombia, desertó en 1950  para entregarse a su verdadera pasión: la escritura.

Cien años de soledad
"Porque la soledad le había seleccionado los recuerdos, y había incinerado los entorpecedores montones de basura nostálgica que la vida había acumulado en su corazón, y había purificado, magnificado y eternizado los otros, los más amargos". Gabriel García Márquez

En una entrevista para la BBC el historiador Nicolás Pernett especializado en el ganador del Nobel, admitió que "García Márquez se retiró de esa carrera porque no era su interés ser abogado, era más una imposición de su padre", agregando que considera "paradójico que pasara la eternidad en la universidad de la que se retiró".

Supo ligarse al quehacer periodístico colaborando con diarios como El Espectador, El Universal y El Heraldo hasta publicar su primera novela "La Hojarasca", en 1955, seguida de "Los Funerales de la Mamá Grande" y "El Coronel no tiene quien le escriba", en 1961, además de su máxima obra "Cien Años de Soledad", en 1967 y "El Amor en Tiempos de Cólera", en 1985.

En 1982 le fue entregado el Nobel por la obra que narrada cien años de la familia Buendía. Gabo expresó en su discurso: "Agradezco a la Academia de Letras de Suecia el que se me haya distinguido con un premio que me coloca junto a muchos de quienes orientaron y enriquecieron mis años de lector y de cotidiano celebrante de ese delirio sin apelación que es el oficio de escribir. Sus nombres y sus obras se me presentan hoy como sombras tutelares, pero también como el compromiso, a menudo agobiante, que se adquiere con este honor. Un duro honor que en ellos me pareció de simple justicia, pero que en mí entiendo como una más de esas lecciones con las que suele sorprendernos el destino, y que hacen más evidente nuestra condición de juguetes de un azar indescifrable, cuya única y desoladora recompensa, suelen ser, la mayoría de las veces, la incomprensión y el olvido".

El novelista compartió su amor por las letras con Mercedes Barcha, con quien se casó en 1958 y tuvo dos hijos, Rodrigo y Gonzalo, estableciéndose finalmente en ciudad de México, luego de vivir en Bogotá y Nueva York.

El 17 de abril de 2014, el mundo le dio su último adiós. Gabo falleció a los 87 años de edad producto del cáncer. Sus cenizas reposan en el patio central del Claustro de la Merced, en el centro histórico de Cartagena.

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