Cultura 19/03/2017 - 12:00 a.m. domingo 19 de marzo de 2017

Cerro Bruja, el mirador del Chagres

La vista del Parque Nacional Chagres, desde 950 metros de altura, no tiene comparación.

Cerro Bruja, el mirador del Chagres

Irving 'Rompy' Bennett
irving@alairelibre.net

En mi oficina tengo un mapa de relieve del Canal de Panamá que heredé de mi padre, quien lo tuvo bajo su cama por muchos años. Justo arriba de Portobelo hay un macizo en forma de herradura con una cara casi vertical y se llama Cerro Bruja. Un nombre como ese, para mí, es un atractivo imposible de resistir. Lo que finalmente me hizo tomar la determinación de visitarlo fue ver un chorro que se desprende precisamente de la cara sur vertical que se levanta 350 metros sobre el resto del dosel del bosque. En ese momento estábamos caminando por Río Diablo haciendo otra caminata de selva.

En mi oficina tengo un mapa de relieve del Canal de Panamá que heredé de mi padre, quien lo tuvo bajo su cama por muchos años. Justo arriba de Portobelo hay un macizo en forma de herradura con una cara casi vertical y se llama Cerro Bruja. Un nombre como ese, para mí, es un atractivo imposible de resistir. Lo que finalmente me hizo tomar la determinación de visitarlo fue ver un chorro que se desprende precisamente de la cara sur vertical que se levanta 350 metros sobre el resto del dosel del bosque. En ese momento estábamos caminando por Río Diablo haciendo otra caminata de selva.  ¿Por qué visitarlo? Esta es una pregunta importante ya que es una caminata difícil y hasta peligrosa. Resulta que tiene un camino muy bien cortado porque allá arriba hay una colección de aves y fauna muy especial. El Instituto Smithsonian sube regularmente a hacer investigaciones a la cima de Cerro Bruja. El camino es difícil porque son 700 metros de subida y las pendientes son de gran inclinación. El premio es una visita a un bosque montano de singular belleza y variedad. Y si logran llegar al borde del chorro, la vista del resto del Parque Nacional Chagres, desde 950 metros de altura, no tiene comparación.  Adevertencia: es una subida difícil por lo larga y lo inclinada. Además, una vez que dejan La Escandalosa, o el río Gatún, no hay agua hasta llegar al nacimiento del Río Guanche. Es necesario llevar al menos tres litros de agua cuando están iniciando la subida final. Todo el camino está marcado con cintas de color. Nosotros las colocamos, el Smithsonian las coloca, y yo recomiendo que ustedes también las coloquen. La razón es que hay muchos senderos allá arriba y las cintas nos permiten saber por cual vamos en caso de tomar un giro equivocado. Arriba de Cerro Bruja el terreno es relativamente plano;  entre los vientos y los rayos se tumban muchos árboles. Hay que andar con cuidado una vez se llega a los 900 metros para poder encontrar la cima.   Los Premios: monos aulladores, cariblancos, arañas y titís; el elanio tijereta visita Panamá en el verano, hay muchos jaguares (pero solamente hemos visto sus huellas), tucanes, momotos y trogones, la mariposa morfo azul, y un gran bosque tropical intacto. Hay que tener algo de naturalista para que sea motivación suficiente, pero, realmente, el sitio es único en Panamá. La cumbre de la Sierra Llorona, además, es el origen de los ríos Guanche, Piedras, Longué y Diablo. Si estos son suficientes argumentos para considerar emprender esta aventura, a continuación siguen los detalles de cómo llegar.  La Ruta: hay dos opciones, el circuito y la directa. Ambas inician en Santa Librada. La fácil es la directa. Yo propongo el circuito, haciendo el viaje en tres o cuatro días. El primer día se duerme en el Río Gatún, el segundo día arriba de Cerro Bruja, y el retorno se hace el tercer día. Si tienen tiempo, duerman una tercera noche arriba antes de regresar. Recomiendo que busquen un guía en Santa Librada si no desean depender de mapa, brújula y gps, todo necesario.