Cultura 08/11/2015 - 12:00 a.m. domingo 8 de noviembre de 2015

Carlos A. Mendoza, panameño fundacional

Retrato del prócer, de un hombre semilla, que impactó el país institucional en sus múltiples fases como abogado, masón, fogoso orador

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Ricardo Arturo Ríos Torres
opinion@laestrella.com.pa

En el devenir de la nación panameña surgen íconos entre los ciudadanos que por sus ejecutorias son hombres y mujeres fundacionales. Uno de ellos es Carlos A. Mendoza.

Celestino Andrés Araúz en su monumental obra, de dos tomos, El imperialismo y la oligarquía criolla contra Carlos A. Mendoza , nos hace un recuento revelador de emblemáticos aconteceres del Panamá profundo y lo más importante, es que los sustenta con amplia documentación, sobre todo en lo referente a la constante intervención del Coloso del Norte contra nuestro país. Intervención que se da en conjunción cómplice con los intereses de la élite -que desde la época colonial a la republicana- domina el Panamá político.

Carlos A. Mendoza, como hombre semilla, impacta el país institucional en sus múltiples facetas como abogado, masón, fogoso orador, periodista combativo y prominente figura del Partido Liberal negro. Participa con Belisario Porras y Eusebio A. Morales en la ‘Guerra de los Mil Días'.

Como panameño raizal apoya el movimiento separatista de 1903 junto a Domingo Díaz y Guillermo Andreve. Redacta el Acta de Independencia de 1903, es el primer ministro de justicia y organiza el sistema jurídico.

En el gobierno de Belisario Porras trabaja en el Código Civil y se opone al nefasto artículo 136 de la Constitución de 1904, propuesto por Tomás Arias, que permite la intervención estadounidense en nuestra comunidad nacional.

El abogado liberal defiende con apasionados alegatos a Victoriano Lorenzo por la muerte del regidor Pedro Hoyos (1891) y culpa a la sociedad por el constante atropello a los marginados.

INTELECTUAL CONTESTARIO

La vida pública de Carlos A. Mendoza, como hombre espejo, encarna la dignidad y el patriotismo de los panameños. El intelectual contestatario, en 1910 ejerce, durante siete meses, la primera magistratura de Panamá, como segundo designado ante el fallecimiento de José Domingo de Obaldía y de José Agustín Arango.

El líder negro del arrabal santanero es el primer liberal en dirigir a la naciente república. Los odios del Partido Conservador en alianza con funcionarios de la Embajada de los Estados Unidos desatan una calumniosa campaña contra Carlos A. Mendoza.

El racismo tradicional de ‘los de adentro' y jerarcas sempiternos de la hacienda pública nunca aceptan a un mulato al frente del poder político del país ístmico. Desde el semanario La Palabra atacan la gestión gubernamental del primer presidente negro de Panamá y socavan su aspiración a ser candidato en el período electoral de 1912.

AMENAZA LATENTE

Richard Marsh, el arrogante funcionario de la Embajada de los Estados Unidos, dirige las acciones intervencionistas contra Carlos A. Mendoza. Marsh también alienta la Revolución de Tule de 1925 que declara al territorio cuna (Dules) como protectorado norteamericano, otra Zona del Canal.

Y es que Carlos A. Mendoza, con actitud crítica e independiente, no es manejable a las pretensiones colonialistas del Big Stick. El hombre semilla, el hombre espejo, el ciudadano fundacional, participa en la Guerra de los Mil Días con el propósito de lograr una verdadera separación de Panamá, rechaza junto con Belisario Porras y Buenaventura Correoso el Tratado Herrán – Hay, conocido como ‘La venta del Istmo'.

Además denuncia el artículo 136 de la Constitución de 1904 que avala las injerencias del ‘Destino Manifiesto' en Panamá. Defiende en 1891 al ‘cholo' Victoriano Lorenzo, caudillo social y político de la indiada. Todo eso lo hace un hombre peligroso para Richard Marsh. Otra situación inaceptable para el funcionario estadounidense, es la negritud de Carlos A. Mendoza.

OBRA ANTIIMPERIALISTA

Celestino Andrés Araúz utiliza la hermenéutica y la heurística como herramientas fundamentales de sus estudios históricos, colabora con Carlos Manuel Gasteazoro, el creador de la historia científica panameña.

Las citas a pie de página le dan un valor agregado a su enjundiosa investigación y el diseño metodológico del ensayo hace del texto una guía didáctica para abordar el pasado nacional. Su prosa es la de un humanista y apasionado lector.

Celestino es un historiador por excelencia y el numeroso haber bibliográfico lo comprueba. El primer tomo de El imperialismo y la oligarquía criolla contra Carlos A. Mendoza aborda aspectos sensitivos de los siglos XIX y XX de Panamá. Analiza el incidente de la Tajada de Sandía, el Tratado Mallarino Bidlack, El Estado Federal de Justo Arosemena, el Tratado Herrán-Hay, la Guerra de los Mil Días; los efectos en nuestro país de la Doctrina Monroe, el ‘Destino Manifiesto, la Diplomacia del dólar'; el problema de los límites entre Panamá y Costa Rica; el ‘gold' y ‘silver Roll'; las pugnas y rivalidades entre conservadores y liberales; el movimiento separatista de 1903, y la oposición estadounidense y de la oligarquía criolla contra Carlos A. Mendoza.

La perspectiva de Celestino Andrés Araúz se corresponde con una personalidad objetiva, académica y conocedora de los principios de la investigación histórica.

El segundo tomo reúne los documentos que sustentan sus reflexiones. Leemos las solicitudes de intervención de los políticos colombianos y panameños, las réplicas sobre el Tratado Herrán-Hay, los rechazos al artículo 136 de la Constitución de 1904 como los de Buenaventura Correoso, artículos de La Palabra , El Diario de Panamá , del Panama Journal , del Star & Herald en torno a la situación política del país y sobre todo las gestiones de Richard Marsh contra Carlos A. Mendoza.

Recomiendo la lectura de El imperialismo y la oligarquía criolla contra Carlos A. Mendoza , de Celestino Andrés Araúz, pues fortalece nuestro el sentido de pertenencia, de una nación que sobrevive a las águilas imperiales.

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EPÍLOGO

Referencia bibliográfica

Andrés Araúz, Celestino. El imperialismo y la oligarquía criolla contra Carlos A. Mendoza / Panamá: Órgano Judicial y Tribunal Electoral, 2009. Dos Tomos, en total 556p.

Recomiendo para ampliar la información sobre el juicio de la muerte de Pedro Hoyos consultar Meditaciones en torno a Victoriano Lorenzo de Jorge Conte Porras, sobre Richard Marsh y la Revolución de Tule, Los rostros del tiempo de Ricardo A. Ríos Torres, además Nueva luz sobre Carlos Antonio Mendoza de Alfredo Figueroa Navarro. Ensayo publicado en Memoria de mis memorias 2ª.ed. corregida y aumentada.

Reseña dedicada a Ernesto Holder, Egbert Lewis, Alberto Barrow y a Álvaro Alvarado Ojo, ciudadanos ejemplares del Panamá contemporáneo.

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