Cultura 13/08/2017 - 12:00 a.m. domingo 13 de agosto de 2017

Asuntos de limpieza

La tontera de esta semana es la prohibición de ingresar productos de maquillaje e higiene personal al país.

Mónica Miguel Franco
monicamiguelfranco@hotmail.com

Este gobierno ha decidido no darnos tregua. Todos los días tenemos una nueva sorpresa, un detalle cargado de diversión y esparcimiento. A pesar de que los cincuenta y ocho palos que el Excelentísimo Señor Presidente prometió poner en nuestro bolsillo no aparecen por ningún sitio, (supongo que los están invirtiendo en pagarles a los bufones que se inventan las boutades diarias), cada vez nos ponen más problemas para poder invertir en lo que nos de la gana el resto de lo que nos ganamos. La tontera de esta semana es la prohibición de ingresar productos de maquillaje e higiene personal al país.

Como en casi todo lo que hace esta gente, la idea en sí no está mal del todo, me imagino que hay que tener un cierto control sobre los productos que se importan sin el debido registro sanitario. Hasta ahí, si me lo mastican bien, y con mucha salivita, me lo trago. Luego ya salta el claroscuro propicio a la rebusca: un comunicado mal redactado, (o bien redactado y que se ajusta perfecto a sus planes). Al parecer todos los encargados de escribir los comunicados del gobierno presentan una deficiencia pronunciada en sus capacidades de escritura y compresión lectora. A ver, ¿el comunicado se refiere solo a productos traídos para la venta? ¿Si yo traigo productos de uso personal me los pueden requisar en Tocumen? Si sufro de hiperhidrosis, ¿hasta cuantos desodorantes se considerarán de uso personal? ¿Tendrán los de aduanas una lista de productos con entrada permitida en Panamá y tendrán que comprobar el neceser de cada uno de los viajeros para ver si los dos o tres botes que traen de champú, de enjuague bucal y de esmalte de uñas están usados y están en la lista? ¿Cómo cuanto tiempo vamos a tener que pasar en revisión de aduanas a partir de ahora aquellos que viajemos? ¿La idea es proteger la salud del consumidor o que los funcionarios aduaneros hagan su japai y se ahorren los gastos en perfumes? Como con casi todo, aquí siempre queda la duda.

Entonces, al día siguiente, y ante la avalancha de críticas, salta de nuevo el MINSA y reitera el comunicado, que sí dicen, que aquí no entra nada sin registro sanitario panameño. Les importa un pito la FDA, ellos son más eficientes y lo del dietilenglicol fue bromita, (fíjense que algunos tenemos memoria). Pero siguen sin especificar claramente qué productos pueden ser requisados y a qué transacciones se refiere la medida. De modo que ahí surgen las respectivas preguntas: ¿a quien beneficia esta medida? ¿A la ciudadanía? ¿Seguro? Porque de ser así deberían también meterse con los yerberos y los pseudoboticarios que recetan, en programas líderes de audiencia, remedios dizque naturales. ¿Esas vainas tienen registro sanitario? ¿Es mejor untarse sebo de tigre con instrucciones en chino que ponerse maquillaje manufacturado en Francia, por poner un ejemplo? No sé a ustedes, pero cuantas más vueltas le doy yo a esto, más me suena a torcedera de brazo para beneficiar a algún amiguito de club y/o rezadera.

Mientras tanto, en la revuelta producida por el susto de no poder emperfumarse, los nombres de los untados por Odebrecht en este gobierno y sus compinches, siguen pasando agachados.

En un país convulso, donde los maestros se matan por falta de carreteras decentes; donde los transportistas hacen lo que les sale de las mismas; donde la justicia no solo es selectiva, sino que es un chiste; donde los médicos protestan porque les obligan a entrar a trabajar a la hora estipulada, ¿las autoridades se ponen a controlar qué nos ponemos en el sobaco? ¿En serio?

COLUMNISTA

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