18/08/2018 - 12:00 a.m. sábado 18 de agosto de 2018

Política exterior y su efecto en el desarrollo económico

Las discrepancias entre Turquía y su aliado norteamericano, Estados Unidos (EE.UU.), elevan el riesgo geopolítico

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Laritza Lezcano
periodistas@laestrella.com.pa

Luego de un impresionante y acelerado crecimiento económico para el período 2017, se pronostica una potencial desaceleración económica para Turquía estimándose una baja de aproximadamente 3% con respecto a su Producto Interno Bruto (PIB) 2018. Pero las tensiones que se crean por el actual ambiente macroeconómico no son el único factor que eleva los niveles de pesimismo por parte de los inversionistas en mercados de acciones y bonos de la economía emergente.

Actualmente, la economía del Oriente Medio y su aliado norteamericano, Estados Unidos (EE.UU.), continúa en discrepancias que elevan el riesgo geopolítico. Se prevé que ambas situaciones terminen afectando de manera significativa otras economías emergentes, mostrándose las primeras señales de repercusión en la baja de índices de mercado.

Turquía es una de las economías emergentes del Oriente Medio que ha reportado los mejores resultados con relación a su crecimiento y desarrollo económico para el pasado período. Esto la categoriza como una economía de Ingreso Medio y la vuelve más atractiva para la locación de capital extranjero. No obstante, las acciones expansionarias aplicadas para obtener dicho crecimiento han empezado a mostrar sus reversiones, reportándose un ambiente macroeconómico distinto para el período 2018 versus el 2017.

El crecimiento PIB 2017 de Turquía alcanza un 7.4%, cifra que evidencia la recuperación del PIB 2016 de 3.184% (cifras reportadas por el Banco Mundial). No obstante, para el período 2018 se pronostica un PIB 4.5%, el cual no se considera como negativo en términos de crecimiento absoluto, pero sí llama la atención al aplicarse un análisis relativo versus el período previo.

Esta desaceleración se atribuye a que el impactante crecimiento reportado en el 2017 fue el resultado de un incremento del consumo respaldado por un acceso a fondos y la estimulación de las actividades de pequeñas y medianas empresas a las que se le ofreció un mayor apoyo económico mediante el acceso al financiamiento.

Además de la desaceleración en cuanto al crecimiento y desarrollo, entre los indicadores económicos que llaman la atención destacan los niveles de inflación, la cual pasa de un 8.5% período 2016 a una doble cifra del 11% para el 2017. Actualmente a agosto 2018 se reporta un 16%.

Estos resultados se traducen en un actual nivel moderado de consumo y el llamado a que se apliquen políticas restrictivas para controlar lo que podría terminar en una crisis para el país y también en un efecto dominó, dado que otras economías emergentes también reportan resultados negativos en la última semana del mes de agosto 2018.

El pesimismo se refleja en índices de mercados emergentes, reportándose para el día 15 de agosto una baja de aproximadamente 20% para el mercado accionario desde enero 2018, lo cual refleja la duda por parte de los inversionistas en los mercados de capitales de dichas economías.

A la baja, se suman otras naciones como China que también vive discrepancia al igual que Turquía con EE.UU., y Argentina que también reporta para el presente año problemas económicos reflejados en los exacerbantes niveles de inflación y depreciación de la moneda.

Se estima que existen aproximadamente $220 mil millones en deuda extranjera con relación al sector corporativo e instituciones financieras. Se trata de una deuda privada, por lo cual la ayuda por parte del Fondo Monetario Internacional para subsanar la situación y evitar una potencial crisis de considera inapropiada. Una experiencia para próximas inversiones.

Dichas reversiones, así como los resultados de estos indicadores, ponen en duda las percepciones optimistas, así como las consideraciones de estudios con respecto a Turquía como la segunda economía emergente más atractiva para el período 2018 luego de México (estudio basado en el Z-score Bloomberg ).

VULNERABILIDADES EXTERNAS

Por otra parte, el desenvolvimiento de la economía de Turquía se agrava con las externalidades a las que se expone con respecto a materia geopolítica.

Según cronología de eventos, las relaciones entre EE.UU. y Turquía se han deteriorado en la última década como resultado de acciones sobre las cuales las administraciones de ambas naciones buscan alcanzar diferentes objetivos.

En los últimos días, los niveles de tensión con respecto a la relación que existe entre los aliados se elevaron como resultado de las peticiones de entrega del ciudadano norteamericano Andrew Brunson, acusado y detenido en Turquía alegándose su relación con movimientos terroristas. A tal petición, el presidente turco Recep Erdogan ha manifestado que no procederá a la entrega de este ciudadano si no se cumple con las peticiones de su Gobierno.

La reacción negativa por parte del Gobierno de EE.UU. se evidencia en las palabras del Secretario de Estado, quien afirma: ‘la detención y proceso llevado a cabo en contra del pastor Brunson por parte de Oficiales de Turquía es simplemente inaceptable' (citado por Reuters , 2018).

FICHA

La autora conduce el segmento ‘Su ventana financiera' en @Estrellaonline

Nombre completo: Laritza del Rosario Lezcano Navarro

Ocupación: Consultora financiera

Resumen de su carrera: Máster en Inversiones y Finanzas y Diplomado de Economía y Finanzas de la Universidad Queen Mary University of London. Licenciatura en Contabilidad, Banca y Finanzas de la Universidad Santa María La Antigua de Panamá. Experiencia laboral en auditoría comercial, análisis financiero e implementación de análisis cuantitativo.

Pero no solo las palabras del secretario han sido proclamadas, acciones con relación a materia comercial manifestadas a mediados de julio 2018 por parte del presidente y vicepresidente de EE.UU. han sido confirmadas mediante mensajes de Twitter el 10 de agosto de 2018, procediéndose a imponer tarifas del 40% y el 20% a la importación de aluminio y acero por pa rte del Gobierno turco.

Acorde al perfil comercial de Turquía, publicado por la Organización Internacional de Comercio (OIC), las importaciones de productos mineros junto a combustible representan el 18.2%, siendo EE.UU. el proveedor del 5.5% total de sus importaciones. Por lo cual, esta imposición de tarifas más elevadas puede significar serias repercusiones en el mercado de manufactura.

A respuesta, Erdogan ha dicho que se tomarán acciones para boicotear productos electrónicos de EE.UU., haciendo una remarca con relación al iPhone y recordando que Turquía posee su propia marca, el Venu, Vestel (citado por The Economics Times , 2018).

La crisis financiera a la que se aproxima la economía de Turquía y el contagio al desempeño de otros mercados emergentes aunado a las tensiones que se desarrollan con relación al riesgo geopolítico, se perciben como una fuente de riesgo a la estabilidad financiera mundial. No solamente desde el punto de vista de desempeño económico, sino como otro mal ejemplo de que las decisiones se manipulan utilizando amenazas con relación a materia comercial cuando se trata de temas diplomáticos.

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