23/08/2018 - 12:00 a.m. jueves 23 de agosto de 2018

‘Se pidió mucho arroz en tiempo de cosecha', Ávila

El caso de los 37 mil quintales de arroz incinerados por descarte y comprados por el exdirector del IMA, Edwin Cárdenas, está en investigación. Buscan determinar si hubo dolo y peculado

En el puerto de Manzanillo estaban los 74 contenedores con arroz blanco. / Archivo | La Estrella de Panamá
Archivo | La Estrella de Panamá

En el puerto de Manzanillo estaban los 74 contenedores con arroz blanco.

Mileika Lasso
mlasso@laestrella.com.pa

En 2014, Panamá suscribió un acuerdo con Guyana para la compra de arroz pilado —listo para empacar— el cual sería vendido en las ferias y tiendas del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA).

Sin embargo, una vez arribado el producto en 2015 y, debido a una auditoría forense, 37 mil quintales de ese grano llegaron al puerto de Manzanillo, en Colón, pero no fueron trasladados a los puestos de venta del IMA.

El lunes, 20 de agosto, tras una investigación con documentos oficiales que publicó, Panamá América se dio a conocer que el embarque distribuido en 74 contenedores, y que costó a las arcas del Estado más de $1 millón, fue incinerado entre abril y mayo de 2016, bajo esta administración gubernamental.

La compra del arroz en periodo de cosecha, así como la incineración del producto mantiene indignado tantos a productores como a defensores de los consumidores, pues ya con el grano en puerto, después que se hiciera un inventario y se registrara la investigación, el grano podía ‘por lo menos ser donado a fundaciones, comedores y asilos'.

A Jaime Abadía, arrocero de la región de la provincia de Veraguas, no le sorprendió la acción del Gobierno, ya que la caída que hoy experimenta el sector agropecuario es el arrastre de varias administraciones que han dejado en el abandono a los pequeños productores, huérfanos de una política de Estado para el sector primario.

Abadía, quien dejó de cultivar unas 100 hectáreas decepcionado por la falta de apoyo, manifestó que ‘le hablaron a varias administraciones' pero ‘de nada sirvió, ellos tienen sus intereses, mientras que los productores perdemos cada vez más'.

‘Nunca piensan que la paz de los países entra por el estómago de su población; lograr la seguridad alimentaria no es un negocio',

JAIME ABADÍA

PRODUCTOR DE VERAGUAS

‘Nunca se ponen a pensar que la paz de los países entra por el estómago de su población; conseguir la seguridad alimentaria no es un negocio, deben velar por aquellos que constituyen al país', reafirmó.

Por su parte, el defensor de los consumidores, Pedro Acosta, de Uncurepa, se atrevió a señalar que el IMA fue utilizado como intermediario para la compra, pero lo más probable es que ese arroz pilado ya tenía dueño. ‘En ese caso hay peculado, mal uso del dinero del Estado y dolo, pues todos los años mediante una serie de inventarios, las autoridades saben la cantidad de arroz sembrado, el rendimiento de dicha producción, más el arroz que está empacado en los supermercados, eso se suma y se determina si es necesario solicitar o no un contingente por desabastecimiento, para cubrir la demanda. Ese arroz iba a quedar en manos privadas, de eso no cabe la menor duda', vaticinó.

LA POSICIÓN DEL IMA

Bajo la gobernabilidad de Varela, hasta la fecha el IMA ha contado con tres directores, Edwin Cárdenas, a quien se le investiga por la compra del arroz guyanés entre otras irregularidades; Eduardo Enrique Carles, actual titular del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y Raúl Ávila, quien está al frente de la entidad actualmente.

En una entrevista a Ávila, este fue enfático en señalar que la información data de 2015, pero ‘que cada proceso se hizo con el aval de la Contraloría General de la República'.

Según el funcionario, trataron de rescatar el producto, pero por el tiempo transcurrido, ya no era apto para el consumo humano. Trataron, según Ávila, de venderlo como alimento animal, pero tampoco era apto para su consumo y se determinó el descarte', dijo.

El funcionario reconoció que hubo un daño importante y ese es el proceso judicial en el cual están investigando al exdirector Cárdenas, quien fungía como director del IMA cuando se compró el contingente afectado.

El IMA contó con la autorización de la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (Aupsa), para la destrucción del producto, ‘todo velando por la salud del pueblo panameño a través de unos análisis técnicos'.

Al ser perecedero, el arroz pilado tiene menos tiempo que un arroz con cáscara de estar almacenado. Después de un tiempo determinado, el arroz si no tiene una rotación es invadido por insectos como los gorgojos. Ávila aceptó que ‘se pidió mucho arroz en tiempo de cosecha'.

Ávila defendió la acción de incineración llevada adelante por Carles, su antecesor, hoy ministro del MIDA, pues ‘la investigación se da a su llegada al puesto y manejar eso (la auditoría) de una vez entrando al gobierno era un tema muy complicado'.

El caso está siendo investigado según el director del IMA.

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