03/09/2018 - 12:00 a.m. lunes 3 de septiembre de 2018

El papel de las importaciones en la economía

Son fundamentales para el crecimiento económico de cualquier país. Esto no quiere decir que las importaciones deban generarse en una forma y volumen tales que afecten de forma sensible a los productores nacionales

Oscar García Cardoze
ogarciac@acodeco.gob.pa

En los últimos meses, el tema de las importaciones ha estado ocupando buena parte de la agenda mediática en nuestro país, en función de las protestas de productores, por lo que consideran importaciones masivas en algunos casos y, en otros, al margen de la ley o de las reglamentaciones sanitarias vigentes.

Debemos declarar de partida que las importaciones son fundamentales para el crecimiento económico de cualquier país, por varias razones. Quizás la principal es que un país necesita importar aquellos bienes que no produce en función de su dotación de recursos naturales, como sería el caso de los derivados del petróleo (combustibles, fertilizantes, etc.), pero también se debe importar para complementar la oferta nacional de un producto en el que no somos autosuficientes, como es el caso del arroz, grano básico que sí producimos, pero no en cantidad suficiente para abastecer todo el consumo nacional, como ocurre también en otros rubros (papa, cebolla, carne de res, entre otros). Además, es necesario importar bienes de capital (maquinarias, herramientas, vehículos, etc.), que permitan aumentar la oferta de bienes y servicios en el país. Por último, se pueden importar también algunos bienes, ya sea porque no tenemos la tecnología para producirlos, o porque aumentan la variedad y calidad que se ofrecen a los consumidores, para que ellos tengan mayores opciones a la hora de elegir.

Lo anterior no significa que las importaciones deban darse en una forma y volumen tales que afecten de forma sensible a los productores nacionales. Aunque la protección básica frente a las importaciones es de tipo arancelaria, ya sea a través del arancel de Nación Más Favorecida (tasa global vigente para todos los países con los que no tenemos negociadas preferencias arancelarias), o a través del arancel que corresponda al calendario de desgravación de un Tratado de Libre Comercio (TLC) en particular, también es necesario que las importaciones cumplan con los requisitos que se imponen para los productos nacionales a través de los Reglamentos Técnicos, de forma que no produzca en la práctica una especie de discriminación que afecte a los productos nacionales. Esta ha sido la razón de la actuación de la Acodeco en algunos casos, cuando se ha detectado la comercialización de productos avícolas importados con un período de vencimiento superior al que establecen estos reglamentos.

Si en un momento dado y, producto de la evolución imprevista de las condiciones del mercado internacional, las importaciones de un producto aumentan de forma considerable, es posible que el Estado active mecanismos de salvaguardia globales (reconocidos por la Organización Mundial del Comercio) o bilaterales en razón de los TLC's. Igual situación pudiera darse si se detecta importaciones que son objeto de prácticas de comercio desleal ( dumping y/o subvenciones). Sin embargo, en estos casos sería importante tener presente lo que se conoce como la regla del derecho menor ( lesser duty rule , por sus siglas en inglés), que implica otorgar la protección necesaria a una rama de la producción nacional que esté siendo afectada, pero no una protección desproporcionada que termine impactando demasiado en los precios domésticos pagados por los consumidores nacionales. En este sentido, en el seno de las Cadenas Agroalimentarias creadas por el MIDA, y dada la participación de todos los actores del mercado (productores, procesadores, importadores y distribuidores), pueden llegarse a acuerdos que permitan importaciones que, aportando al crecimiento económico, no produzcan una afectación a los productores nacionales.

ADMINISTRADOR DE ACODECO

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