11/12/2015 - 12:00 a.m. viernes 11 de diciembre de 2015

Digitalizarse: un imperativo comercial y social en la región

La evolución del uso de ‘smartphones' en América Latina y el Caribe es evidente. La población cuenta con unos 326 millones de usuarios

Al 74% de los adultos le interesa usar servicios móviles, entre ellos la banca y las billeteras digitales. / Josep Lago | AFP
Josep Lago | AFP

Al 74% de los adultos le interesa usar servicios móviles, entre ellos la banca y las billeteras digitales.

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Daniel Cohen
roberto_vila@mastercard.com

El mundo se digitaliza y América Latina y el Caribe es una de las regiones que lideran la revolución.

El mercado móvil de la región es el cuarto más grande del mundo, pues cuenta con casi 326 millones de usuarios de teléfonos inteligentes smartphones u otros dispositivos móviles. La forma en que esa población utiliza el teléfono inteligente está en evolución también, ya que el 54% de los usuarios de teléfonos inteligentes en América Latina y el Caribe ha hecho compras móviles (comercio móvil) a través de Internet; y alrededor de 22 millones de usuarios nuevos planean convertirse pronto en compradores de comercio móvil.

Incluso aquellos que no se han lanzado aún a las aguas digitales están pensando en hacerlo. El 74% de los adultos de América Latina y el Caribe están interesados en usar servicios móviles, entre ellos la banca y las billeteras digitales. Además de eso, se proyecta que los consumidores de la región que hacen pagos recurrentes con tarjetas archivadas van a aumentar, pasando del 23% hoy en día al 87% dentro de una década. La rápida adopción de servicios de gratificación instantánea / pago instantáneo como Über está alimentando gran parte de ese crecimiento.

Los comerciantes y las instituciones financieras que adoptan la convergencia digital en todos los puntos de contacto tienen una enorme oportunidad de reforzar el negocio y evitar las dificultades creadas por negocios atípicos que se mueven rápido y crean mucho trastorno – entre ellos miles de negocios incipientes de tecnología financiera que han surgido por todas partes.

Aquellos que no dan ese paso de adopción corren el riesgo de ser irrelevantes, incapaces de competir en esta dinámica e hiperconectada economía global.

América Latina y el Caribe: Más allá del efectivo y del plástico. Los consumidores quieren aplicaciones móviles inteligentes y fáciles de usar, ofrecidas por todos los comerciantes; el 77% espera que la tecnología provea una experiencia de compra más cómoda. Así que invertir en plataformas digitales para simplificar las transacciones puede ser muy lucrativo para las empresas de América Latina y el Caribe.

Los tarjetahabientes que regularmente hacen muchos tipos de pagos digitales gastan 10 veces más que los que no los hacen. Claramente, atender a esos compradores de mayores ingresos puede ser una bendición para los negocios de Latinoamérica y el Caribe.

Pero, ¿cómo? Los avances tecnológicos —desde la informática en la nube hasta la Internet de las cosas— hacen el comercio digital más generalizado y asequible en precio. Cada dispositivo conectado —desde automóviles hasta refrigeradores— es un dispositivo potencial de comercio, y esta proliferación de plataformas digitales y cambiando la forma en que los comerciantes venden y los consumidores compran.

En Perú, la operadora telefónica móvil Movistar está suministrando a 16 millones de clientes el primer servicio de dinero electrónico del país. Una cuenta de dinero electrónico vincula el número telefónico del usuario con su tarjeta Tu Dinero Móvil; luego, a través del teléfono móvil, el usuario puede transferir fondos, hacer compras en tiendas y rellenar su saldo — sin temer cuenta bancaria alguna.

Brasil, donde las ventas de comercio electrónico aumentaron 20% en 2014, fue el primer país de América Latina y el Caribe en ofrecer MasterPass, la innovadora tecnología de pago para comercio electrónico. Este servicio, que almacena de manera segura los detalles personales, las direcciones de envío y las tarjetas favoritas, simplifica hacer compras usando cualquier dispositivo móvil.

Conectando servicios digitales a las tendencias de compra, los negocios de la región pueden incluso usar la convergencia digital para pasar a atraer y captar a un nuevo grupo de clientes potenciales — aquellos que habían sido anteriormente excluidos.

Rompiendo barreras a la inclusión financiera. Las empresas comerciales que adoptan soluciones digitales están abatiendo barreras a la inclusión financiera, las cuales han impedido a muchas personas de Latinoamérica y el Caribe participar en el mercado global.

Según el Banco Mundial, alrededor de 210 millones de adultos de América Latina y el Caribe no tienen cuentas bancarias. En consecuencia, ellos corren más riesgo de ser víctimas de robo y no poder sustituir el dinero perdido. Además de eso, estas personas viajan a menudo grandes distancias o hacen filas para pagar sus cuentas, lo que limita su productividad y su potencial de ingresos.

En un sentido positivo, el número de personas que no tienen cuenta bancaria ha disminuido considerablemente. Hoy en día, alrededor del 51% de los adultos de Latinoamérica y el Caribe tiene una cuenta bancaria, comparado con apenas 39% hace cuatro años. Un acceso más fácil a los fondos —como pagos digitales a través del teléfono móvil o terminal en tienda— acelera la participación completa de estas personas en la economía digital.

Numerosos estudios han mostrado que pagar sueldos o la ayuda gubernamental por vía digital abre la puerta a la inclusión financiera. Cuando los gobiernos, minoristas e instituciones financieras amplían sus propuestas de servicio digital, el impacto es inmediato – y considerable.

Por ejemplo, en Colombia tres millones de personas reciben beneficios sociales electrónicamente, lo que les facilita ahorrar dinero, pagar sus cuentas en forma segura, eficiente, y reducir su pobreza.

Otras manifestaciones de convergencia digital benefician a los marginados económicamente, particularmente a las mujeres. En América Latina y el Caribe, el 23% de las mujeres son propietarias de pequeños negocios. Pero en muchas zonas rurales, la capacidad de competir en pie de igualdad se ve entorpecida por la falta de acceso a los bancos.

Esas luchas presentan un nivel más reducido en México, donde BANSEFI usa pagos electrónicos para distribuir los beneficios sociales. La mayoría de las personas que reciben esos servicios son mujeres, así que el programa está dando a muchas —por primera vez— la oportunidad de depositar fondos, ahorrar dinero y realizar otras transacciones financieras.

Los negocios que ofrecen soluciones seguras omnicanal de comercio digital fácil de usar están respondiendo al llamado de los consumidores, quienes piden experiencias excepcionales.

En América Latina y el Caribe y en otras regiones, digitalizarse se transforma rápidamente en la apuesta sensata para mantenerse competitivo en nuestro mundo – un mundo en rápido movimiento y siempre conectado.

VICEPRESIDENTE DE PAGOS DIGITALES PARA MASTERCARD AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

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‘Los tarjetahabientes que regularmente hacen muchos tipos de pagos digitales gastan diez veces más que los que no los hacen. Esos compradores pueden ser una bendición para los negocios de la región'.

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