01/12/2017 - 12:05 a.m. viernes 1 de diciembre de 2017

Wei: China y Panamá entablan nuevo diálogo ‘cara a cara'

El embajador de China en Panamá, Wei Qiang, presentó en conferencia de prensa un balance de la reciente visita del presidente Juan Carlos Varela a su homólogo del país asiático, Xi Jinping


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José Arcia
jarcia@laestrella.com.pa

Panamá se convertirá en la puerta de entrada a América Latina para la creación de una ‘Ruta de la Seda' que ahora tendrá como puente de paso el país del Canal. ‘Pensamos que tanto Panamá como China coinciden en considerar este país como un punto de mucho valor para liderar este proceso de expansión de la Ruta hacia el mundo occidental', dijo el embajador del país asiático, Wei Qiang.

El diplomático explicó que esta iniciativa fue propuesta por el presidente de China, Xi Jinping, y en la forma como la ha presentado es un ‘concepto de bien público' con la finalidad de reactivar la economía mundial, a través de la innovación y la conectividad.

Panamá, gracias a su posición geográfica, es un punto neurálgico en términos de finanzas, transporte y otros aspectos para la extensión de esta iniciativa en América Latina'.
 

‘Es importante enfatizar que se trata de un aporte conceptual para conseguir un desarrollo común compartido con todas las naciones del mundo que surgió bajo una circunstancia de una economía mundial nada boyante', dijo el diplomático.

Añadió que esta iniciativa ‘se formuló en el 2013 cuando la economía avanzaba a duras penas encontrándose con muchas dificultades'.

Después de las reformas económicas de China, hace cuarenta años, la economía de este país asiático es una de las más poderosas y de mayor margen de crecimiento del mundo y ‘consideramos que ahora estamos en mejores condiciones para aportar más, tanto conceptual como físicamente a la reactivación de la economía mundial', indicó.

Una primera etapa de esta iniciativa abarcó regiones del centro de Asia, parte de Europa e incluso regiones de África. ‘Los primeros años no se hablaba mucho de la inclusión de América Latina en esta iniciativa, pero nunca se ha perdido de vista el hecho de que en el pasado esta región ha sido parte de la histórica Ruta de la Seda', dijo el embajador.

Bajo las nuevas circunstancias, América Latina debe formar parte de la extensión de esta iniciativa en el proceso de implementación, entonces Panamá, gracias a su posición geográfica, es un punto neurálgico en términos de finanzas, transporte, etc., dijo el embajador.

Las declaraciones de Wei se dieron durante un conversatorio con la prensa nacional e internacional, en el que el diplomático hizo un balance de la reciente visita del presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, a su país y el encuentro con su homólogo de China, Xi Jinping. Durante esa visita, las autoridades de ambos países firmaron 19 acuerdos de cooperación.

A juicio de Wei, esos acuerdos contemplan ‘horizontes alentadores' cuya materialización no llegará sola y menos de la noche a la mañana, sino que se requiere, además del optimismo y la confianza necesaria, ‘trabajo constante'. ‘Se requiere de lo científico, de lo idealista y mucha comprensión por los sectores sociales de ambos países', indicó.

Los acuerdos, dijo, fomentarán proyectos concretos entre China y Panamá. Durante estas últimas semanas, después de la visita de Varela a China, ha recibido tres delegaciones chinas que han venido a Panamá: una del Ministerio de Agricultura, otra de Comercio y del Partido Comunista Chino.

El embajador dijo que ha tenido un ‘arduo trabajo' durante estas dos semanas, pero que no se queja, sino todo lo contrario, le da las sinceras bienvenidas a las iniciativas de ambos países de ‘entablar diálogo, de hablar cara a cara, de diseñar hojas de ruta' con miras a la implementación de los acuerdos .

‘Nosotros estamos convencidos de que los buenos negocios se hacen conociéndose y entendiéndose entre las personas. La voluntad política de los líderes solo se convierte en realidad con trabajo duro y tenemos la obligación de llevarlo a la práctica', recalcó el embajador.

‘La embajada de China y este servidor nos propusimos trabajar con mucho afán en la dirección trazada por los jefes de Estado, en la profundización del entendimiento y amistad entre los chinos y los panameños', dijo.

A juicio de Wei, ambos mandatarios dejaron claro que la voluntad política de los dos gobiernos es impulsar, apoyar y proteger adecuadamente los emprendimientos, la inversión de desarrollo de infraestructuras, cooperación comercial y financiera, marítima, entre otras. En medio de estas relaciones económicas entre Panamá y China, dijo el embajador, ‘se pone en juego las ventajas de la economía del Canal y de la ubicación estratégica panameña como puente del mundo de gran conexión'.

Apuntó que la confianza política es la base para que exista una buena cooperación entre ambos países. Wei aseguró que se dará prioridad a aquellos aspectos, donde las ventajas complementarias de ambas partes jueguen su ‘mejor papel'. Por ejemplo, dijo, lo fuerte de la economía panameña es el Canal, China es el segundo usuario del mundo de la vía interoceánica y desde este aspecto se abren ‘profundas cooperaciones' entre los dos países.

El embajador habló de los proyectos de infraestructuras que pueden desarrollarse alrededor de la economía del Canal, sin especificar, y resaltó que todo es en base al ‘buen entendimiento'. En esos mismos términos se refirió a la propuesta de construir un tren desde la ciudad capital hasta David, Chiriquí, que por el momento es solo una propuesta para un estudio de factibilidad.

CHINA Y LA NEUTRALIDAD DEL CANAL

El país asiático es el único del Consejo de Seguridad de la ONU que no se ha adherido al Tratado de Neutralidad

ENRIQUE ILLUECA

periodistas@laestrella.com.pa

La gran ausencia en la pasada agenda bilateral chino-panameña en Beijing, de la cuestión de la Neutralidad del Canal de Panamá me resulta inexplicable, preocupante y desafortunada.

Actualmente la República Popular China permanece siendo la gran ausente y la única de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que no se ha adherido como Parte Contratante al Protocolo, reconociendo el régimen de neutralidad permanente establecido por el Tratado relativo a la Neutralidad permanente y al funcionamiento del Canal de Panamá y acordando observar y respetar dicho régimen ‘tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra, y asegurar que las naves de su registro cumplan estrictamente las reglas aplicables'.

Es oportuno recordar, que en la Conferencia de Yalta celebrada en febrero de 1945, con la participación de Franklyn Roosevelt, Winston Churchill y Joseph Stalin, con el propósito de lograr un acuerdo entre los tres grandes con respecto al arreglo político del mundo de la postguerra, se aceptó la propuesta de los Estados Unidos otorgando a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la futura organización mundial el derecho de veto.

La opinión de los Estados Unidos, compartida por la Unión Soviética y por el Primer Ministro Churchill, era de que la paz internacional dependía del acuerdo entre las grandes potencias, y si no había tal acuerdo era mejor que la organización internacional (las Naciones Unidas) no funcionara, ya que de lo contrario la paz podría ser puesta en peligro y la organización sería destruida por el choque entre los colosos.

Lo anterior pone de relieve en el marco histórico, jurídico y geopolítico mundial, la importancia que tiene para Panamá el hecho de que los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, a saber: República Francesa (4/28/99), Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (11/2/88), hoy Federación Rusa y el Reino Unido (12/15/82) depositarán su instrumento de adhesión al Protocolo en la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos.

Los pronunciamientos del Consejo de Seguridad tienen incidencia tanto en Panamá como en el Canal transístmico que está destinado a permanecer seguro y abierto en todo tiempo para el tránsito pacífico de las naves de todas las naciones en términos de entera igualdad.

Las medidas que pudiera adoptar el Consejo de Seguridad prohibiendo el paso de naves de determinadas banderas por el Canal, serán de obligatorio cumplimiento para Panamá, no obstante lo establecido en el Tratado Torrijos – Carter Concerniente a la Neutralidad Permanente del Canal y a su funcionamiento. En las circunstancias actuales prevalecería sobre el Tratado de Neutralidad la prohibición del Consejo de Seguridad, por virtud de la supremacía constitucional internacional que le otorga preeminencia a la Carta de las Naciones Unidas (Artículo 103).

La supremacía constitucional internacional, a que hago referencia, no puede considerarse una mera declaración retórica. Es de ineludible obedecimiento. Conforme al Artículo 25 de la Carta de San Francisco, todos los Estados Miembros de la Organización están comprometidos a ‘aceptar y cumplir las decisiones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas'. A esta conclusión se suma el texto claro y explícito del Artículo 4 de la Constitución Política panameña, conforme al cual ‘la República de Panamá acata las normas del Derecho Internacional'.

La República de China (Taiwán) depositó el instrumento de adhesión pertinente el 22 de julio de 1980, lo cual pudiese explicar la no adhesión de la República Popular China al Protocolo de Neutralidad, antes del 13 de junio de 2017, fecha en la que se establecieron formalmente las relaciones diplomáticas con la República de Panamá.

Invitamos la atención de los lectores, al hecho de que la República de China (Taiwán), tenía la condición de miembro permanente del Consejo de Seguridad, hasta el 25 de octubre de 1971, fecha en la cual mediante Resolución 2758 (XXVI) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, se decidió expulsar de la Organización Mundial al régimen de Chiang Kai-shek, refugiado en Taipéi, a la vez que dispuso restaurarle todos sus derechos a la República Popular de China, reconociendo a los representantes de Beijing como los únicos representantes legítimos de China en las Naciones Unidas y que la República Popular de China es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

El Canal más que defensa necesita seguridad en un mundo como el actual en que la guerra y la utilización de la fuerza no han dejado de ser, a pesar de la existencia de las Naciones Unidas, un medio para pretender solucionar las diferencias o disputas internacionales.

Tal es el propósito del Tratado de neutralidad y por ello Panamá ha invitado a todas las naciones del orbe a dar su adhesión al protocolo adjunto a dicho Tratado, invitación la cual estimo oportuna que debe ser reiterada necesariamente por la Cancillería panameña a la República Popular China.

EL AUTOR ES ABOGADO Y PROFESOR DE DERECHO INTERNACIONAL

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