03/01/2019 - 12:02 a.m. jueves 3 de enero de 2019

Caja de Seguro Social, entre la geometría y la aritmética

Una pirámide cuya base solidaria empezó a erosionarse a partir de la instauración del sistema mixto hace trece años. Hoy la solución a la crisis parece cada vez más complicada

Algunos gremios se oponen a la tercerización de servicios por parte de la entidad. / Erick Marciscano | La Estrella de Panamá
Erick Marciscano | La Estrella de Panamá

Algunos gremios se oponen a la tercerización de servicios por parte de la entidad.

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Rekha Chandiramani
rchandiramani@laestrella.com.pa

En el ocaso del gobierno varelista y trece años después de las reformas —con fecha de caducidad— que se hicieron en 2005, parece que la Caja de Seguro Social (CSS) acumulará otro quinquenio gubernamental sin afrontar su problema.

A falta de estudios actuariales recientes, lo que se puede deducir de las últimas estadísticas publicadas por la Contraloría General es que la pirámide solidaria parece invertirse.

El 75.3% del total de la población está cubierto por la CSS, ya sea como cotizante o como dependiente, pero el volumen de dependientes sobrepasa el de los cotizantes. El 2017 terminó con 1,576,265 dependientes vs. 1,507,599 cotizantes.

‘Como no ingresan nuevos sujetos a la base de la pirámide, se está apostando a la muerte de los cotizantes del viejo sistema',

ALLAN CORBETT

FINANCISTA

Pero esto no es nuevo, ha sido así por lo menos desde el 2013, cuando la diferencia entre cotizantes y dependientes era de 58,222 personas. A finales de 2017, esa diferencia se había agrandado: era de 68,666 personas.

Otra gran peso sobre la pirámide es la cantidad de cotizantes que alguna vez se registraron pero que actualmente no aparecen como activos. Esa cifra superó el cuarto de millón en 2017, erosionando aún más la base del sistema.

En cinco años, desde 2013 al 2017, entraron 144 mil nuevos dependientes al sistema, mientras que en ese mismo periodo empezaron a cotizar 133 mil personas, entre trabajadores y pensionados (a los que se les sigue descontando el seguro de por vida).

PENSIONES

Datos oficiales revelaron que hasta el año 2017 habían 268,450 pensiones vigentes, 127,131 con beneficiarios hombres y 141,319 con beneficiarias mujeres.

Ese año, la CSS desembolsó $1,419.20 millones bajo este concepto. Cinco años antes, en 2013, el sistema había pagado $1,115.63 millones.

Todos los años, la Comisión de Prestaciones Económicas aprueba unas 700 pensiones nuevas aproximadamente.

Hasta finales del año 2017, habían 19,050 pensiones vigentes por invalidez, 210,263 pensiones por vejez y 31,585 pensiones por muerte.

SUBSIDIOS

En cuanto a las prestaciones que reciben los beneficiarios con derecho por enfermedad, accidente, maternidad o riesgo profesional —o lo que la entidad llama subsidios—, la CSS destinó $53.56 millones en 2013 y $67.49 millones en 2017.

De la proporción desembolsada en 2017, el 72.81% fue en concepto de enfermedad y maternidad, y 8.81% se orientó a los programas de Invalidez, Vejez y Muerte.

ADICIONES

Del total de las nuevas inscripciones de asegurados en 2017, que sumaron 74,552 personas, el 55% correspondió a hombres y el 45% a mujeres.

A su vez, el mayor número de inscripciones se dieron en la provincia de Panamá, con un 63.3%, mientras que el menor fue registrado por la provincia de Darién, con un 0.1%, ilustrando la desigualdad laboral entre los polos del país. De las nuevas inscripciones de dependientes de asegurados cotizantes (79,390), el mayor porcentaje lo reflejaron los hijos (66%), mientras que el más bajo correspondió a esposos o esposas

‘APUESTA A LA MUERTE'

El catedrático y financista Allan Corbett describe el cambio del sentido social de las cuentas por la connotación del ahorro individual que se introdujo en las pasadas reformas como ‘una apuesta a la muerte', en el sentido de que ‘trajo un deterioro de los fondos de la base original, mermando de forma progresiva el comportamiento geométrico y no aritmético'. Además, según relató Corbett en un artículo de su autoría, ‘pese a que un pequeño porcentaje de los aportes individuales van al sistema solidario, y de que se aumentara la edad de jubilación, como no ingresan nuevos sujetos a la base de la pirámide, se está apostando a la mayor cantidad de muerte de los cotizantes del viejo sistema'.

‘La tercerización de servicios en la CSS es grave, y sin publicarse los resultados y beneficios, introduce serias dudas sobre incorporar relaciones de mercado en salud pública',

JORGE PROSPERI

EXREPRESENTANTE DE LA OPS/OMS. MÉDICO

La Comisión de Alto Nivel para Mejorar el Sistema Público de Salud plasmó el siguiente diagnóstico: la segmentación del sistema y la fragmentación de los servicios de salud son las principales causas del pobre rendimiento de estos servicios, además del ‘uso irracional e ineficiente de los recursos'.

Jorge Prosperi, doctor panameño y exrepresentante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), evidenció en un análisis que, según denunció la Comenenal, ‘el proceso de privatización de servicios en la CSS, que empezó en 2005 a partir de la Ley 51, abrió el compás para la colocación de un 25% de los fondos de IVM en banca de segundo piso privada bajo el argumento de percibir mejor interés financiero. También se abrió la puerta, a partir de 2008, para externalizar servicios de atención a los pacientes, aseo, seguridad, lavandería, comedor y mantenimiento.

Para Prosperi todo se enmarca en ‘la falta de voluntad' de los gobiernos por resolver el problema, ‘a pesar de haber manejado más de $34,000 millones en cinco años entre el Minsa y la CSS'.

Se consultó a los voceros de la entidad para información actualizada sobre las perspectivas, ‘corridas' financieras y el avance de los estudios actuariales, pero al cierre de la edición no hubo respuesta.

En su informe a la Nación el día de ayer, el presidente Juan Carlos Varela guardó un párrafo para abordar la sostenibilidad de la CSS. Dijo que resolver las dificultades que enfrenta la entidad ‘es un tema que con mucha responsabilidad tenemos que seguir trabajando y debe contar con la participación objetiva de todos los sectores, con visión de futuro y sin intereses mezquinos'.

Un discurso que da luces de que pasará el ‘problema' a la próxima administración, sumando cinco años de lastre.

Y ojalá sean los cálculos humanos y no los cálculos políticos los que lo resuelvan.


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