Fútbol 18/07/2019 - 12:00 a.m. jueves 18 de julio de 2019

Diez estrellas en fuga. Segunda parte

Esta es la segunda parte del artículo que iniciamos ayer. En él repasamos los nombres de jugadores estelares, que se ven en la profunda necesidad de un cambio de rumbo

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Alberto Gualde
periodistas@laestrella.com.pa

Paul Pogba (Manchester United)

Tratemos de aclarar un presente complicado. Paul Pogba está en la pretemporada en Australia, con el Manchester United, su equipo. Y sin embargo se ha quejado de la necesidad de emprender nuevas aventuras en otras tierras (preferiblemente en las tierras de Juventus o Real Madrid). Su conflicto con el Manchester United surgió mientras Mourinho intoxicaba los distintos ambientes del club, con palabras y resultados deportivos inaceptables. Por eso, cuando Mourinho se fue muchos pensamos que el rumbo se enderezaba y Pogba capitanearía un nuevo intento de los Red Devils por volver a la cima. En apariencia, Pogba sigue con la ilusión dormida y la motivación aletargada. Y su agente, el insufrible Mino Raiola, ya le está organizando todo para una salida del United, que se verá dificultada por la falta de postores que, además de estar interesados en el jugador, sean capaces de alcanzar sus elevadísimas aspiraciones económicas.

Gareth Bale (Real Madrid)

Pienso en la situación actual de Gareth Bale y de inmediato surgen dos preguntas: ¿existe alguien que quiera llevarse a Bale? La respuesta es sí. Bale goza todavía de prestigio entre clubes de Inglaterra, entre otras cosas porque allí fue un triunfador. Además, Bale extraña las costumbres, las comidas, los campos de golf, los horarios y cualquier otro elemento que se te ocurra de la cultura inglesa. Pero aquí entra la segunda pregunta: ¿existe alguien dispuesto a pagar su elevadísimo salario? Eso está mucho más duro. En apariencia existen dos candidatos, el Manchester United y el Tottenham. Recuerda que el club londinense fue el que lo hizo grande y allí se guardan muy buenos recuerdos de Bale. En cuanto al Manchester United, la situación es mucho más espinosa y tiene que ver con la operación salida de Paul Pogba. El United no vería con malos ojos utilizar a Bale dentro de esa operación (siempre y cuando Pogba se vaya al Real Madrid, claro.)

En el propio Real Madrid ya no lo quiere nadie. Empezando por Zidane que le ha exigido su venta a Florentino. La hinchada le perdió el cariño, luego de comprobarse su desapego absoluto por todo lo español. Y sus compañeros todavía recuerdan que Bale no quiso asistir a una cena de unidad del plantel, cuando ocurrieron los desastres de Lopetegui a comienzos de año.

Otro problemita es que el galés cumplirá 30 muy pronto. Y esa es otra carga añadida. Probablemente, si se va, tendrá que aceptar una reducción en su feroz salario.

Philippe Coutinho (Barcelona)

En el caso del brasileño, el problema es otro: el problema es él mismo. En diversas ocasiones ha señalado que prefiere salir del FC Barcelona donde no se sentiría plenamente a gusto. Su juego se ha pasmado desde el flojo mundial que tuvo en Rusia. Incluso desde antes, algo parecía no funcionar bien en su mentalidad, en sus niveles de intensidad y compromiso. Quizás por eso el Barcelona, lo está incluyendo como moneda de cambio en el riesgoso (ver la columna de ayer) operativo de traer de vuelta a Neymar. El PSG está interesado, aunque en realidad, su mayor interés es deshacerse de Neymar. Otra posibilidad es retornar a Liverpool, donde su rendimiento fue excelente. Una vez ganada la Champions, se especula que los Reds, van a concentrarse en volver a ganar la Premier League, gran meta del club por mucho, mucho tiempo. Nadie duda que Coutinho, nuevamente feliz, podría ser un refuerzo formidable.

Mesut Ozil (Arsenal)

Da la impresión que el enorme talento de Ozil, se hubiera ido a otra parte. O estuviera deprimido, como el propio Ozil. Sus pases geniales, su tránsito en el juego que podía pasar de la cuidadosa lentitud de un perezoso a la lúcida velocidad de una pantera, parecen haberse ido de vacaciones a una playa remota. Bien se sabe que Ozil es un jugador temperamental, que sufre en extremos las reacciones negativas de su entorno. Si no, recordemos su retiro de las competiciones internacionales con la selección de Alemania, luego de alegar que tanto la federación alemana, como la prensa de su país, los trataban irrespetuosamente. En Arsenal, el público trata de darle calor, de apoyarlo en cada instancia, pero no parece suficiente. En su club londinense, tal vez el mayor problema es que su estilo no encuadra bien con las pretensiones futbolísticas de su entrenador, Unai Emery, que lo usa poco. Sin embargo, el traspaso no será fácil, por razones muy parecidas a las de Bale: ya Ozil cumplió los 30 y su salario es astronómico.

Gonzalo Higuain (Juventus)

Al igual que el caso de Dybala, que comentábamos ayer, la llegada de Cristiano Ronaldo a la Juve, disminuyó el tiempo de juego y la productividad de algunos delanteros juventinos. Higuain partió en calidad de préstamo, pero el nivel alcanzado con el Chelsea no fue suficiente como para continuar su caminos por allí. La Juventus no quiere mantenerlo en el plantel y se ha puesto a la tarea de convencer a posibles compradores. Haber cumplido 31 no ayuda mucho. Aunque seguramente conseguirá aterrizar en algún equipo de la Premier League, quizás no de gran prestigio, pero con ambiciones suficientes y una billetera con suficientes contenidos.

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