Boxeo 29/08/2017 - 12:03 a.m. martes 29 de agosto de 2017

La pelea que jamás debió haber sucedido

El espectáculo produjo muchos millones para sus protagonistas, dejando grandes pérdidas en imagen y credibilidad para boxeo mundial

Mayweather aprovechó todas las ventajas que tuvo para derrotar a McGregor, un hombre que subió a hacer lo que rústicamente aprendió antes del combate. / Joel Marklund | EFE
Joel Marklund | EFE

Mayweather aprovechó todas las ventajas que tuvo para derrotar a McGregor, un hombre que subió a hacer lo que rústicamente aprendió antes del combate.

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Finalmente, Floyd Mayweather mostró el lado más banal al montarse un espectáculo para dejar en la historia del boxeo su nombre como el único boxeador en tener un récord de 50 victorias sin derrotas.

Fue muy sencillo. Solo había que encontrar una contraparte adecuada para que el show cuajara por completo; y como siempre, Floyd encontró a ese individuo.

‘Ha perdido el boxeo con la falta de respeto que le hicieron Mayweather y McGregor',

OSCAR DE LA HOYA

EXCAMPEÓN MUNDIAL Y PROMOTOR DE BOXEO

Conor McGregor hizo su parte durante algo más de un año, retando constantemente a pelear a Mayweather, ‘bajo sus propias reglas si quiere'.

Poco a poco, se fue dando el ambiente. Todo riesgo con su cálculo de probabilidades, pues mientras el púgil irlandés mantenía su guerra verbal, ‘Money' fraguaba la manera de hacer que una pelea entre quien él mismo considera el mejor púgil de la historia ante un hombre que jamás había hecho una pelea profesional.

McGregor, un hombre sobresaliente en las artes marciales mixtas, campeón del mundo en dos divisiones, con un estigma de gran figura taquillera y símbolo de la UFC, retaría a Mayweather, un invicto autoproclamado el mejor boxeador libra por libra de la historia, que saldría de casi dos años de retiro para combatir ante un rival 11 años menor, pero con un casi absoluto desconocimiento del boxeo.

Así fue como el sábado último, Mayweather y McGregor se midieron en un insólito e irrepetible combate, que llevó 14 mil personas al T-Mobile Arena, y produjo ganancias multimillonarias para ambos, y cada una de sus partes interesadas.

DAÑO IRREVERSIBLE

A algunos kilómetros de distancia, el puertorriqueño Miguel Cotto aparecía, también con dos años lejos de los tinglados, enfrentando al japonés Yoshihiro Kamegai.

En una sólida demostración, Cotto superó en toda la línea al nipón, para ganar la vacante corona de las 154 libras, reconocida por la Organización Mundial de Boxeo.

Entre Cotto y Kamegai hubo pleito desde la campana inicial hasta la final.

En Las Vegas, Mayweather simplemente esperó que McGregor se cansara para disponer de él en nueve asaltos, sin brillo boxístico ni emoción circundante.

‘Ellos le han faltado el respeto al boxeo', comentó Oscar De La Hoya en un twitter que recorrió en mundo.

Para el dueño de la promotora Golden Boy, el boxeo verá lo que es un espectáculo verdadero en un par de semanas, cuando Saúl ‘Canelo' Álvarez y Gennady Golovkin se midan por la corona de las 160 libras.

Y tiene razón. Mayweather volverá a su rutina de despilfarrar y presumir sus millones, mientras que McGregor regresará a sus artes marciales mixtas, donde habrá perdido mucho del respeto que había ganado.

El deporte perdió por nocáut ante un espectáculo tan trivial como intrascendente.

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