Béisbol 08/11/2017 - 6:11 a.m. miércoles 8 de noviembre de 2017

Peloteros de Grandes Ligas a los que la muerte arrebató sus vidas

Estrellas de la pelota estadounidense que perecieron trágicamente. Roy Halladay fue la última víctima

Roy Halladay estará en la boleta para el Salón de la Fama de las Grandes Ligas en 2019. / La Estrella de Panamá
La Estrella de Panamá

Roy Halladay estará en la boleta para el Salón de la Fama de las Grandes Ligas en 2019.

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Julio Alfaro
jalfaro@laestrella.com.pa

El 31 de diciembre de 1972, el puertorriqueño Roberto Clemente llevaba ayuda a las víctimas del terremoto de Nicaragua. Clemente, la gran estrella de los Piratas de Pittsburgh, no pudo completar su misión humanitaria. El avión donde se disponía a cumplir su labor se estrelló poco después de despegar de San Juan.

Clemente acababa de alcanzar los 3 mil imparables en su carrera. Tenía 38 años.

La trágica muerte de "El Cometa de Carolina" fue la primera ocurrida a un pelotero de alto perfil en las Grandes Ligas, y lamentablemente, no ha sido la última.

Siete años después, el 2 de agosto de 1979, el receptor de los Yanquis de Nueva York, Thurman Munson, murió en el avión que operaba al tratar de aterrizar en el aeropuerto de Akron, Ohio. Munson era el capitán de los Yanquis. Tenía 32 años.

La lista de peloteros que han perdido la vida trágicamente, como sucedió este martes 7 de noviembre con el retirado lanzador Roy Halladay, se ha incrementado considerablemente en los últimos años.

Tan solo el 24 de octubre de 2014, el prospecto de los Cardenales de San Luis, Óscar Taveras, murió junto con su novia en un accidente de tránsito en Santo Domingo, capital de su natal República Dominicana.

La tierra quisqueyana también ha perdido otros peloteros de forma trágica; Yordano Ventura, quien fuera uno de los lanzadores que le permitió a los Reales de Kansas City ganar la Serie Mundial de 2015, murió al estrellar el vehículo que conducía en San José de Oca, al sur de Santo Domingo. Tenía solo 25 años de edad y cuatro campañas en las Grandes Ligas.

El 25 de septiembre del año pasado, el cubano José Fernández de los Marlins de Miami, uno de los mejores lanzadores de las Ligas Mayores, murió a los 24 años de edad, y dos amigos, Eddy Rivero y Emilio Macías, murieron cuando el bote de pesca Kaught Looking, de 10 metros de largo, que era propiedad de Fernández, chocó a alta velocidad contra el rompeolas de Government Cut, al sur de Miami Beach.

El martes de esta semana, Roy Halladay, uno de los mejores lanzadores de la última década en las Ligas Mayores, murió  al estrellarse su avioneta en la costa de Florida del Golfo de México.

En una carrera de 16 años, distribuidos entre los Azulejos de Toronto y los Filis de Filadelfia, Halladay dejó marca de 203 victorias y 105 derrotas, para una efectividad de 3.38. Ganó dos veces el premio Cy Young, en 2003 y 2010, junto con tres temporadas con 20 o más victorias.

Lo mejor de su carrera se produjo en el año 2010, cuando jugando para los Filis de Filadelfia, logró el 29 de mayo un "Juego Perfecto", mientras que el 6 de octubre lanzó partido sin imparables ni carreras, para ser el segundo lanzador en la historia de las Grandes Ligas en lograr tal hazaña en una postemporada. Don Larsen lanzó Juego Perfecto en la Serie Mundial de 1956, para los Yanquis de Nueva York.

El nombre de Roy Halladay aparecerá por primera vez en la boleta de votaciones para escoger a nuevos miembros del Salón de la Fama de las Grandes Ligas en el año 2019, junto con el del panameño Mariano Rivera.

 

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